29 agosto 2006

Operación Houston: los preparativos (IV)

La entrevista para el visado

La cita era en Serrano 75, a las nueve y media de la mañana del lunes. Al doblar la esquina se encontraba el edificio, rodeado por una alta verja que impedía ver nada de lo que tan celosamente se guardaba tras ella, permanentemente custodiada por una pareja de policías nacionales, una pareja de guardia civiles y personal de seguridad propio. La tanqueta aparcada en la esquina amenazaba con su solitaria y pesada presencia, y sólo la bandera asomaba, desafiante, de entre aquella cárcel de hierro y cemento. ¿Qué bandera? Pues cuál va a ser. La bandera.

Una hilera de candidatos aguardaban ya a pasar la primera revista: sólo si tu nombre está en la lista y traes impresos, pasaporte y foto podrás pasar. Y allá fui, primero a la garita de seguridad, donde inspeccionaron todos y cada uno de los papeles de mi carpeta, y superé con éxito la prueba del detector de metales. Ya podía, porque mi bolso, el que contenía todas mis pertenencias, había quedado atrás, con aquellos que me habían acompañado hasta la puerta. Allí dentro no había sitio para él ni para ellos. Sin cartera, sin llaves, sin monedas, sin móvil. Puede usted pasar.

Un pequeño jardín conduce delante de las pesadas puertas dobles de la recepción. Creo que son tan pesadas para que quien entra tenga que hacerlo mirando al suelo, y así la impresión al levantar la cabeza sea mayor. Ya al poner el primer pie en la alfombra, por el rabillo del ojo se reconoce la figura que se pisa: el águila imperial flanqueando su escudo. Y no hay descanso para la vista, que vuelta a la derecha se topa con una pared donde cuelgan los retratos de quienes rigen los destinos del mundo: George W. Bush y Condoleeza Rice, junto con el embajador estadounidense en España y algún otro personaje cuya identidad desconozco. En el lado opuesto, lánguidamente en reposo, de un pendón tan alto como el visitante colgada, descansa el emblema de las barras y las estrellas, al lado de un estandarte gemelo en altura que sostiene otra bandera, de nuevo con el blasón y el águila. Ni Hollywood lo hubiera retratado con tanta fidelidad como la realidad misma.

La recepcionista, protegida tras un cristal que apenas deja escapar su voz, desliza un número de turno, y de nuevo dos pesadas puertas conducen a la sala de espera. Allí esperan medio centenar de personas congregadas en torno a una pequeña tele que emite sólo la CNN. Serán llamadas ante alguna de las 12 ventanillas al menos en dos ocasiones. La primera, a los pocos minutos de entrar, para entregar la documentación que aportan junto con su solicitud de visado. La segunda, aproximadamente una hora y media más tarde, para la entrevista. Demasiada espera para tan breve intercambio, que transcurrió, en mi caso, como sigue:

  • (léase con acento yanqui, velado de nuevo tras un grueso cristal de seguridad) Buenos días. Comensaremos la entrevista tomando una muestra de sus huellas dactilares. Por favor, coloque su dedo índise de su mano isquierda, estirado, en la placa de color rojo que verá a su derecha. Muy bien. Por favor, coloque ahora su dedo índise de su mano derecha, estirado, en la placa de color rojo. Muy bien, ya está.
    Usted va a... (lee los papeles) investigar.
  • Sí.
  • ¿Cuánto tiempo va a estar?
  • Tres meses.
  • Cuando termine, ¿regresará a España?
  • Sí.
  • Muy bien, su visado llegará a su casa en... (lee los papeles) A Coruña en tres o cuatro días.
  • Muchas gracias.

Tuve más suerte que el japonés que quería irse un año y le concedieron tres meses no prorrogables. Y probablemente más cabeza que las chicuelas que, emocionadas como estaban por irse a California, visitaban por cuarta vez la embajada a ver si por fin llevaban todos los papeles en regla. Me confundí de salida, pero al ir hacia afuera las cosas son mucho más sencillas que al ir hacia dentro y no importó.

No han pasado ni 36 horas y el visado ya está en mi poder. Si me descuido llega antes que yo. Ahora ya he podido comprar los billetes, vía París, con sólo una escala. Quedan 3 semanas y 3 días para el despegue... Permanezcan atentos a sus pantallas.

Pluto: you are nominated to leave the Solar System

That's right, 76 years after being discovered, the formerly known as Pluto and considered as the ninth planet in the Solar System, has been removed from the Planet elite and relegated to the status of dwarf planet.

It looks like nothing is what it seems for ever... not even something as big as a planet... sorry, I mean as big as a small planet.

23 agosto 2006

Operación Houston: los preparativos (III)

¡Con ustedes otra emocionante entrega! El capítulo de hoy es...

Hija, necesitas un seguro médico

Uno de los requisitos que hay que cumplir para que te den un visado J-1 (y algunos otros tipos de visado también) es demostrar que has contratado un seguro médico que cubra la duración de tu estancia. Además, la póliza contratada debe cumplir una serie de requisitos:

  • Proporcionar unos beneficios médicos mínimos de $50.000 por accidente.
  • Exigir como máximo una franquicia de $500 por accidente o enfermedad.
  • Correr con los gastos de repatriación de restos mortales por un mínimo de $7.500.
  • Proveer, en caso de evacuación médica, de una cantidad no inferior a $10.000.

Y es que los estadounidenses deben conocer de primera mano cómo las juega su sistema sanitario y prefieren exigir este tipo de medidas antes de que te arruines por romperte una pierna y tener que pagar un par de radiografías y una escayola.

Lamentablemente, como no voy a estar matriculada en ninguna asignatura, no puedo beneficiarme del seguro médico para estudiantes internacionales que tienen en la Universidad de Houston. Por suerte, la empresa de seguros Macori Inc., que es la que presta esos servicios a la universidad, permite contratar a modo particular pólizas de seguro médico adaptándolas a tus propias circunstancias, preferencias y límites. Así, y no de otro modo, es como me he convertido en flamante tomadora de una auténtica póliza "Patriot America®", que no hará menos desdichada a mi madre si me pasa algo (toquemos madera) pero al menos no la convertirá en eterna deudora del gobierno USAno (por lo cual lo considero un dinero muy bien invertido).

¡En menos de un mes estaré ya del otro lado del charco! Y quizás duerma debajo de un puente después de todo, porque la búsqueda de cobijo se sigue resistiendo, poniendo a prueba el ánimo y jugando con las esperanzas... ¡Y faltan sólo cuatro días para la cita en la embajada de EE.UU.! Sólo entonces sabremos en qué consisten las misteriosas entrevistas de concesión de visados... ¡Permanezcan atentos a sus pantallas!

19 agosto 2006

Operación Houston: los preparativos (II)

¡He aquí un nuevo y emocionante episodio de la serie Operación Houston!

Buscando alojamiento

Muchas universidades tienen servicios especializados para ayudar a los estudiantes a buscar alojamiento. La Universidad de Houston cuenta con plazas de residencia en tres ubicaciones diferentes, todas integradas en el propio campus central. A mayores, también tienen acuerdos con dos residencias privadas construidas en los alrededores. Al margen de la opción de las residencias, el International Student & Scholar Service (algo como la oficina de Relaciones Internacionales que tenemos aquí), ofrece ayuda básica a los estudiantes extranjeros en busca de un lugar donde vivir durante su estancia en Houston. Multitud de sitios web hacen las veces de secciones de anuncios, donde se buscan y ofrecen apartamentos, habitaciones compartidas, alquileres, etc. Por no mencionar a los agentes inmobiliarios, que en muchas ocasiones ofrecen sus servicios gratuitamente, ya que son los propios complejos de apartamentos y los propietarios de los inmuebles quienes les pagan. Ante tanto sitio donde buscar, uno podría pensar que la tarea de encontrar un lugar sin demasiadas pretensiones donde pasar tres meses no debería ser muy complicada. Craso error.

Mi primer intento, por ir a lo fácil, fue abordar las residencias. Además, durante mi corta estancia en Stuttgart el verano pasado, había podido comprobar que no puede haber lugar mejor para conocer gente nueva. Sin embargo, recibí el primer jarro de agua fría en forma de contestación en la que me decían que no sólo no podían garantizarme un sitio disponible hasta el mismo día de mi llegada (lo cual podía desembocar, con probabilidad mayor que cero, en dormir debajo de un puente), sino que además, a pesar de ser mi estancia de 3 meses, tendría que pagar el importe correspondiente a un semestre completo (que es su unidad de facturación) más una multa por abandonar el lugar antes de tiempo. Sí, tal y como lo leéis, una multa por dejarles la habitación libre después de tres meses habiendo pagado seis. Bueno, para hacer honor a la verdad, también me comunicaron que la multa podría ser reconsiderada si podía demostrar que mi estancia tendría esa duración con una carta de invitación o similar. Que espléndidos, ¿verdad?

Aún en shock por el rígido e inflexible dictamen, comprobé que por un precio menor al del semestre en la residencia pública podía costearme tres meses en una residencia privada (donde resultaba posible pagar mensualmente). Residencia privada significa salas de juegos con billar incluido, gimnasio, servicio de lavandería y apartamentos amplios y generosamente decorados, con varias habitaciones a compartir. Vamos, más que el concepto de residencia tradicional, se trata de edificios con varios apartamentos en los que, en cada unidad, se alojan entre 2 y 4 estudiantes. Tanto lujo supondrá también que el nivel económico de los inquilinos debe ser considerablemente superior al de los alumnos que optan por la residencia pública, pero paradójicamente era la cuestión monetaria la que me presentaba esta opción como más ventajosa para mí. Sin embargo, llegó el segundo jarro de agua fría. Y es que con el curso comenzando este próximo lunes, una de las lujosas residencias privadas resultó estar completamente llena, y de la otra espero aún, sin mucho entusiasmo ni confianza, una respuesta.

De modo que no me ha quedado más remedio que volver mi mirada al terreno de la búsqueda de un apartamento. Ya de entrada, esto supone manejar un rango de precios muy variable, dependiendo de la zona donde esté ubicada la vivienda. Considerando que Houston es la cuarta ciudad más grande de Estados Unidos y que la Universidad de Houston no está precisamente en los suburbios, decidí ponerme como límite los $1000 (unos 800 euros), precio razonable para una habitación, un baño y acceso a las zonas comunes, para un pequeño apartamento con una habitación, un baño y una minicocina o para un "efficiency", es decir, un apartamento de una única pieza, lo que aquí denominaríamos comúnmente "estudio". Idealmente, esperaba que ese precio incluyese todas las "utilities" (es decir: luz, agua, gas y servicio de recogida de basuras). Puedo prescindir de la televisión por cable, pero la conexión a internet debía ser un elemento indispensable. Con estos requisitos, llevo desde hace un par de semanas buscando, con especial ahínco los últimos siete días, pero infructuosamente de momento. El mayor problema con el que me encuentro es la duración de mi estancia. Como es lógico, la gran mayoría de quienes buscan compañero de piso ponen como condición que la estancia dure el año académico, o como mínimo un dichoso semestre. De entre los que no ponen esa restricción, debemos descartar a los que no tienen internet (muchos más de los que me esperaba en principio; es curioso, pero quienes tienen contratado el servicio tienen siempre acceso wireless, pero casi hay tantos sin como con). Si seguimos descartando a quienes tienen perros o gatos (después de mis dos últimos episodios alérgicos con presencia de mininos me temo que no puedo arriesgarme a convivir con mascotas en un espacio cerrado), a quienes ofrecen las habitaciones sin amueblar, a quienes viven fuera del "inner loop" (lo que supone salir fuera del ámbito de validez de bonos de transporte y similares), a quienes sólo buscan compañeros de su mismo sexo (varones), a quienes no quieren compañeros extranjeros o hispanos, a quienes exigen avales económicos, etc. la verdad es que las opciones que restan son bastante escasas.

Por supuesto, siempre queda la opción del mencionado estudio o apartamento individual, que en el caso de que estén amueblados, "sólo" supone casi en el 100% de los casos tener que contratar por separado la luz, el gas, el servicio de recogida de basuras y por supuesto el teléfono y la conexión a internet, cosa que prefería no tener que hacer. El agua, a pesar de estar en Texas (estado no precisamente reconocido por sus verdes praderas e interminables bosques), es gratis (i.e. va incluida en el precio de la pieza) en muchos sitios. Eso sí, algunos complejos de apartamentos ofrecen a sus inquilinos gimnasio, piscinas y a veces hasta pistas de baloncesto o tenis, amén del jardincito donde hacer la barbacoa de los domingos. Como quiera que no creo que vaya a utilizar mucho la piscina entre los meses de octubre y diciembre, no se puede tomar este dato como un elemento de decisión determinante.

De manera que aquí me encuentro, respondiendo a anuncios de búsqueda de compañero de habitación como quien busca a su media naranja en los clasificados de la prensa local, navegando por páginas y páginas buscando un apartamento que me pueda permitir, y convirtiéndome en la usuaria número uno de Google maps...

Y mientras esperamos al siguiente capítulo para descubrir si el desánimo vence o no a nuestra heroína, no dejen de participar en la encuesta que encontrarán a su derecha, donde podrán dejar su recomendación/opinión sobre las distintas opciones que se barajan (bueno, no está incluido el puente pero esperemos no llegar a esos extremos...). ¡Permanezcan atentos a sus pantallas!

Like a rolling stone

Like a rolling stone, life keeps going on and on. Days go by and never come back. Deadlines approach and then pass away.

I love travelling, visiting new places, meeting new people. But there is just one thing I do not like about it. Well, a couple of things, to be fair. I do not like preparations that take too long, as if they were willing to gather all the atention for themselves, stealing it from the real trip. And I do not like the waiting, when you already have all the arrangements done but you have to go on with your usual life until departure time.

I am getting ready for the longest trip away from home in my life. And it is exciting and I am looking forward to it, I really do. The only thing is that I hate long preparations and everlasting waitings...

16 agosto 2006

Operación Houston: los preparativos

To-do list Ya han pasado algunas semanas desde que, coincidiendo con el primer cumpleaños de este blog, os comentaba que pasaré tres meses en tierras USAnas, en una estancia en la Universidad de Houston. Pues bien, aunque no os haya contado nada por aquí, los preparativos están en marcha, a un ritmo bastante más lento del que me gustaría, pero en marcha al fin y al cabo.

No es corta la lista de cuestiones que una debe tener en mente cuando se dispone a emprender un viaje de estas características: visados, alojamiento o manutención son algunos de los quebraderos de cabeza a los que nos tendremos que enfrentar. Como primer capítulo, les ofrezco el episodio:

Solicitando el visado

Aunque las estancias de tres meses se catalogan habitualmente como cortas, hablamos de un período de tiempo que está justo en el límite de los tres meses que se permiten para estancias turísticas (sin visado). Por ello y por lo que pueda pasar, no está de más solicitar un visado adecuado. Visitando la página de la embajada de los Estados Unidos de América en España (sita en Madrid), conseguiremos hacernos un tremendo lío ante la ingente cantidad y variada nomenclatura de visados posibles, pero una llamada al 807 488 472 resolverá nuestras dudas. El teléfono lo atiende un sistema telefónico con sede en Austria, que tras presentarse a sí mismo nos ofrecerá la posibilidad de que nos atiendan en inglés o en castellano. En la lengua que prefiramos, escucharán nuestras cuitas y nos recomendarán la opción indicada: J-1 en el caso que nos ocupa.

El siguiente paso empieza a parecerse peligrosamente al octavo reto de Astérix y las 12 pruebas, pues, para este visado en concreto, debemos conseguir que la universidad de destino nos envíe un impreso DS-2019 ó I-20. Estos impresos sólo se consiguen en terreno estadounidense y por parte de los centros de destino, quienes nos lo remitirán para que cubramos nuestros datos. Entonces, lo enviaremos de vuelta y esperaremos pacientemente a recibir la copia final. Una vez en nuestro poder, podremos llamar de nuevo a la embajada y concertar una cita. Existe una web que ofrece tiempos orientativos para que podamos calcular con qué antelación debemos planear nuestro encuentro, que varían dependiendo del país donde se solicite y del propio tipo de visado. Sin embargo, aunque en dicha web anunciaban una posible espera de 21 días para visados J-1 solicitados en Madrid, a mí me ofrecía vez para la semana que viene, aunque la he cogido para la siguiente porque, a pesar de que ya envié la versión con mis datos cubiertos y la documentación necesaria, aún no he recibido la versión definitiva del dichoso DS-2019...

Actualización: Si antes lo digo, antes los recibo... ¡ya tengo en mi poder todos los documentos necesarios para acudir a la embajada!

Hasta aquí la crónica por el momento. Próximos episodios: "Buscando alojamiento", "Hija, necesitas un seguro médico", "La entrevista para el visado" y "¿Cómo voy a pagar todo esto?" Permanezcan atentos a sus pantallas.

13 agosto 2006

Dilema moral: ¿cuán ético eres? (5a entrega)

El problema que hoy os traigo es realmente duro. No tanto de decidir, sino más bien de aplicar. Y, sin embargo, es sencillo. Su formulación clásica es tan simple como sigue:

¿Debemos ser tolerantes con los intolerantes?

La resolución lógica de esta pregunta es trivial, pues si no somos tolerantes con los intolerantes, dejamos inmediatamente de ser lo primero para ser lo segundo. Sin embargo, ¿qué armas tiene, por ejemplo, un demócrata, para luchar contra las descalificaciones gratuitas, la demagogia sensacionalista, las falacias efectistas, los argumentos insostenibles o las mentiras clamorosas que, con todo, pueden surtir su efecto sobre la población? ¿Cuán difícil puede llegar a ser, en un escenario así, mantener la compostura? ¿Cómo enfrentarse a este tipo de propaganda, sin rebajarse a pisar el mismo terreno, y de forma efectiva?

Mas el problema se agrava, si cabe, cuando el enfrentamiento no es directo. ¿Es lícito consentir tácitamente las actitudes y comportamientos de un intolerante frente a terceras personas? ¿Hasta qué punto podemos involucrarnos en este sentido?

The right thing

Since I was very young I developed a strong sense of the right and wrong things to do. And I am not talking about tidying your room or doing your homework, or not getting drunk nor stealing at the supermarket. I mean the right and wrong moral things to do. And just for the record, I am not a religious person, and I have never really been. Neither really are none of my parents or close relatives. They aren't activists or devoted citizens, either.

At least that seemed to me. Now that I have grown up, I have discovered how much after my mom I am in this aspect. I still don't know how she did it, but it's amazing how many things you can learn from someone without being lectured. However, there must have been something else, as it turned out that, as almost any experiment, child rising is a non-repeatable experience.

So I guess the others to be blamed are my teachers. Due to different reasons and circumstances, I attended quite a bunch of schools. This could have meant a difficult childhood (and maybe it was, in some senses) but in each school, I was lucky enough to meet extraordinary teaching professionals. Or it might be just my mind that protects me by just letting me remind the good things...

Doing the right thing is an end in itself. It is said that the human being is selfish by nature. Kind of a basic instinct if you want, it makes sense in terms of survival and so. Thus, I would lie if I said that doing the right thing is a completely altruistic activity. Doing what everyone else should do; knowing that if everyone else did the same, everything shall be much better; that feeling is very powerful. There is a great danger, though. You have to be tough enough to be true to your beliefs, doing what has to be done, no matter no one else seem to care or be willing to do the same. It is a cruel battle between hope and desire.

10 agosto 2006

Sony Ericsson z520i

Sony Ericsson z520i Hoy toca post tecnofriki, después de una prudente espera de algunos días de prueba tras adquirir mi nuevo cacharrito: un Sony Ericsson z520i. Hacía ya algún tiempo que calvaris y yo nos estábamos planteando dar el salto de tarjeta prepago a contrato, y finalmente yo me he animado (y seguramente él no tardará en hacerlo :-)). La compañía con la lidiamos es Amena (que por cierto ha cambiado recientemente su horrible sitio web por otro bastante más accesible), y aunque una portabilidad no es tan apetitosa para las compañías como una migración (ante la que a todas se les ponen los dientes tan largos que no dudan en ofrecer el oro y el moro), desde el momento en que vi por primera vez este pequeño juguetito, he de reconocer que me encandiló. Un vistazo a sus características técnicas terminó de rematar la faena, por lo que he mantenido mi espíritu "libre" atándome con un contrato de consumo mínimo (6 euros al mes), tarifa muy interesante y competitiva de cuatro de la tarde a ocho de la mañana (fines de semana y festivos todo el día), y tarifa-sablazo fuera de esas Mis Horas (prácticamente el equivalente a mi anterior tarifa Ocio, pero algo más barata en la tarificación). Ante la diversidad de versiones que nos han ofrecido al respecto (porque nos pateamos todas las Fonotiendas, The Phone Houses y tiendas Amena que encontramos, para acabar quedándonos con una de las primeras), me temo que aún nos queda por lidiar la dura batalla de que nos porten el antiguo Dúo transformándonoslo en un Mi Preferido, que auguro será ardua más que nada por la parte de que nos lo hagan gratis.

Sony Ericsson z520i Por lo demás, esta preciosa concha de 94 gramos de belleza no sólo tiene funciones y menús completos (a veces llegando al extremo de la personalización y la configuración) sino vistosos, sencillos y ágiles, habla infrarrojos y bluetooth e incluye esa cámara que se echa de menos ante una situación cómica, momento o secuencia de inmortalización imprescindible con lo primero que se tenga a mano, sino que trae consigo además dos juegos de carcasas que permiten adecuar su look entre un desenfadado naranja o un más serio morado oscuro. Dotado de toda una serie de juegos de luces con los que acompañar los tonos en MP3 (que pueden escucharse en el reproductor multimedia que también incorpora), corre el riesgo de devorar su potente batería en cuatro días si se abusa, por ejemplo, de la miniversión de los Sims (apellidada NY Nights) que trae preinstalada O:-).

De modo que la evaluación inicial de este móvil, que escribe de momento la última página en mi historia de móviles personal (inaugurada con un Nokia 3210 hace casi 6 años, que dio paso a un Alcatel One Touch 331 y finalmente al recién jubilado Siemens A65), no puede ser más positiva. De mis experiencias he aprendido que no volvería a comprar un Alcatel, por lo poco intuitivos que son. La ventaja que tenía el 331 en aquel momento era lo extremadamente pequeño que era en comparación con su predecesor, que sin embargo también había sido de los más compactos en su momento. Recuerdo las funcionalidades y menús Nokia al mismo nivel de sencillez, pero mucho más fluidos, que los del Siemens, que hay que reconocer que es lento, aunque quizás la comparación no sea excesivamente justa, pues pertenecieron a diferentes generaciones. Sin atreverme a dar el salto a la archinombrada tecnología 3G (¿cuántos mensajes MMS habéis enviado desde que se anunciaron al mundo a bombo y platillo? ¿pensáis realmente que la gente va a tirar la casa por la ventana y pasar a realizar las dichosas -y carísimas- videollamadas?), me quedo con mi Sony Ericsson z520i ;-).

09 agosto 2006

Cenizas al viento

Quizás me estén echando de menos esta semana, que ya va mediada sin que ningún nuevo post haya aparecido publicado. Será que me mimetizo con el paisaje que me rodea, y como el verde se torna negro al ser pasto de las rojas llamas, así la luz que ilumina las letras que escribo, se apaga.

Galicia se quema

158 puñales matan Galicia

06 agosto 2006

Summer is on fire

Forest fire Every summer is the same. In the middle of the hot season, the heart of the country is killed. The news report to us about multiple, huge forest fires, wildfires that eat everything away. Most are claimed not to be arson, claimed to be random, said to happen by coincidence. Misfortune indeed are all of them. Nothing else dare I to say.

How would you explain, otherwise, the chateaus that appear on those places some time afterwards? How would you explain, otherwise, the estates (overlooking beautiful beaches, just next to the sea shore) that are built within some months and sold in the blink of an eye? And those tons of burnt, yet usable wood, that will have to be sold by much less money than before?

But as usual, something that affects us all, is a general responsibility. And the main risk of a general responsibility is to become a fuzzy responsibility. It does matter when you go to the countryside on the weekend and do not respect nature and do not leave everything clean. It does matter when you own land next to a forest and you let it become scrubland. It does matter when you are councillor or representative and neglect to face ecological issues such as firebreak scrapping or fire lines digging, proper fire brigades supplying, mountain surveillance parties, real fine toughing... It does matter if you read this and feel something.

Dilema moral: ¿cuán ético eres? (4a entrega)

Tener claros los propios principios morales no es algo fácil, sobre todo a según qué edades. A medida que vamos creciendo, generalmente la propia experiencia nos enfrenta a situaciones que nos hacen ir forjando nuestros juicios y opiniones. Con todo, una vez tomados, no siempre es fácil vivir de acuerdo con ellos, cumplir nuestros criterios personales en todo momento.

Un claro ejemplo es el deber moral de ayudar a los necesitados. Este deber se pone a prueba, sin embargo, a diario, cada vez que vemos un indigente o un mendigo pidiendo limosna. Y es que, puestos ante la práctica, ¿quién es capaz de afirmar que si el mendigo es un alcohólico o un drogadicto no se lo gastará inmediatamente todo en vino o en droga? Pensar que tiene esa intención y utilizar ese pensamiento para calmar nuestra propia conciencia es algo habitual, pero también hay quien piensa que este tipo de sujetos son enfermos que no pueden escapar de la situación a la que han llegado, que sus actos no hacen mal a nadie salvo a ellos mismos, y acceden a la limosna. ¿Cuál es vuestra posición al respecto? ¿Dais limosna a todo el que os la pide por la calle? ¿Sólo a los más necesitados? ¿A algunos sí y a otros no? ¿A nadie?

05 agosto 2006

Dream

The night brought her some memories from older days. In the mist of a dream, she saw a familiar face. A face she had not thought about in a long time. A face she could not stop thinking about when she woke up. How many faces had she met and never remembered again? How many will? But some faces are burnt in our souls, just like the one in the dream.

The dream is now just a note in a symphony, just a drop in the sea. She asked the rainbow, and even though she had not expected an answer, there was an answer for her. A whisper that rustled a story about a river flow. It seemed to have reached some distant place, a new horizon far, far away. Was it gone with the same wind that blows here? If all the winds are the same wind, the leaves they carry would eventually end in the same place. But this is very unlikely... everybody knows that each note has its own place in the score.

Puntapiés lingüísticos

Constantemente oímos a padres, educadores y profesores quejarse del bajo nivel de los alumnos de primaria y secundaria. Desde hace tiempo, las universidades alertan de la cada vez más escasa preparación con la que llegan a ellas los estudiantes. Mil y una reformas educativas, sin tiempo ninguna de ellas para mostrar su efectividad o inutilidad, son arrojadas al saco de los fracasos con cada cambio de gobierno. El rebote incesante de responsabilidades de unos estratos sociales a otros, tampoco ayuda.

Y es que la educación es cosa de todos. Y mientras esto no quede claro a todo el mundo, no iremos a ninguna parte. Los padres que se desentienden tienen tanta culpa como los profesores a los que no les motiva su trabajo, y a su vez, en la misma medida son responsables los medios que venden al mejor postor los valores que comunican. Hay que ser muy hipócrita para estar en cualquiera de estas situaciones y atreverse a criticar a cualquiera de las otras partes. Al igual que hay que tener mucho estómago para tragarse las perlas que pueden leerse en los periódicos, escucharse en la radio o verse en la televisión a diario, del puño o de la boca de periodistas reputados, con años de trabajo a sus espaldas. Desde los accidentes gratuitos, los giros de 360 grados o la gran cantidad de personas que habían, hasta los acontecimientos que se preveen, pasando por la polémica violencia de género. Pero la gota que ha colmado el vaso de mi paciencia ha sido el siguiente párrafo en un artículo de El Mundo:

(...)
La naturaleza nos ha dado numerosas pruebas de que es sabia. Nosotros, los seres humanos, somos mamíferos y las dos características principales que nos definen como tales son la capacidad de engendrar crías vivas y la de alimentarlas con la leche de las glándulas mamarias, de donde deriva precisamente el término.
(...)

No sabría por dónde empezar, pero dejando al margen la irreverente manera de echar por tierra todo lo que aprendimos en el colegio (aquello de que las principales características de los mamíferos eran su reproducción vivípara y su cuerpo cubierto de pelo), creo que me quedo con la excelente reseña que apunta avispadamente a la gran sabiduría de la naturaleza por permitirnos engendrar crías vivas. Aunque yo me pregunto, si eso es propio de los mamíferos, ¿cómo demonios sobreviven el resto de las especies?

Más desastres periodísticos y gazapos habituales
en Moderse la lengua y El museo de los horrores,
del Instituto Cervantes.

04 agosto 2006

Famoblogs

Crecen como setas, oiga. Me los quitan de las manos, señora. ¿Que de qué hablo? De los blogs, por supuesto. Entiéndaseme bien, no es que me parezca mal la proliferación popular de vías de escape emocional. Seguro que acaban haciendo una función más social que muchos psicólogos, es más, será la estrategia estrella de los loqueros de este siglo: "Mire, le receto que escriba un blog. Usted se cura a sí mismo y yo disfruto de mi tiempo libre". Son desde plataformas de promoción de los propios gustos y aficiones, hasta pequeños atriles donde liberar el pequeño sabiondo pedante que se lleva dentro, pasando por simples patios de marujeo. Absolutamente nada en su contra (si no no habría anunciado a bombo y plantillo mi propio blog versión anglófona y el nuevo fichaje de dsmania).

Lo que no me trago es la reciente invasión de famoblogs que se está produciendo, de la que se hace eco hasta esa autoproclamada "prensa seria". Por poner algunos ejemplos, uno de los más sonados ha sido el blog de Rafa Nadal durante el pasado torneo Roland Garrós. Políticos como Maragall o Anasagasti dicen estar tras sus correspondientes diarios en la red. Y ahora se nos anuncia la llegada de las bitácoras digitales de Ana Torroja o La Oreja de Van Gogh, entre otros.

Curiosamente, la aparición de estos nuevos sitios siempre coincide con etapas de intensa actividad (léase, por tanto, promoción, propaganda, marketing) por parte de los protagonistas (torneos, campañas políticas, giras de verano...). A ver, ¿soy la única demasiado susceptible? ¿O a vosotros también os resulta difícil de creer que precisamente cuando un grupo va de actuación en actuación o un deportista de élite está en plena competición sea cuando encuentre "tiempo" para "hablarles a sus fans" a través de un blog? A mí, qué quieren, me chirría profundamente (por no hablar del tono artificial, a veces por neutro y aséptico, otras por exceso de buen-rollo-hermano, que destilan todos ellos).

Por suerte, en el mar hay muchos peces y en internet hay muchos y buenos blogs. No coman pezqueñines, pero que tengan buena pesca. Por aquí, de momento, no hay veda.

03 agosto 2006

Un no-blog: dsmania con patatas

kLogo Muchas novedades se agolpan esta semana a las puertas de este blog, luchando por llegar a la cima, por conseguir la portada, por ser publicadas. Sin embargo, hoy una eclipsa a todas las demás, como no puede ocurrir de otro modo cuando se trata de incorporar a un gran amigo a la gran familia bloguera.

Bueno, en realidad dsmania con patatas no es un blog, eso tiene que quedar muy claro. ¿Que qué es? Bueno, eso tendrán que descubrirlo ustedes mismos visitándolo. Desde aquí, la más cálida bienvenida.

02 agosto 2006

Moving on

From time to time, life strikes us. She puts us to the test. As if we were just dolls pulled by strings, she plays with us at her will. And when she's done, the hardest test of all is to continue living, to move on and keep walking.

It may depend on your psychological strength whether you are capable or not of coping with what happens to you. Or it may depend on those who are around you and give you their most faithful support. It may also depend on what you think it's left for you and if that's worth enough to make you go on. It may even depend on nothing else but just you and yourself.

We know that overcoming has happened by meaningful little every day details. For instance, to remove a name from a letterbox namelist. When she told me she was going to do so, I knew she had moved on. I couldn't be happier: I know she's doing her best.

¿Quiere adjuntar un archivo a su mensaje?

La pregunta que tantas veces nos hubiera gustado hacernos antes de pulsar el botón de "Enviar correo electrónico". La que nos habría salvado de tantos segundos correos pidiendo perdón por el olvido y tratando (¡a veces infructuosamente!) de remendar el desaguisado. Por fin está aquí.

Nunca más volverás a enviar un correo a tus amigos haciendo referencia al graciosísimo chiste o a la sorprendente noticia adjunta y sufrirás sus mofas por tu despiste al no incluirlo. Nunca más responderás al correo del jefe en el que te pide el informe del mes olvidando precisamente incluir el fichero. Nunca más.

¿¡Cómo!? Muy fácil, así:

Kmail attachment question

Kmail, lector de correo electrónico de KDE, integrado en la suite de gestión de información personal Kontact, incorpora la funcionalidad definitiva. Explorando el cuerpo de nuestro mensaje, será capaz de detectar si hacemos alusión a algún tipo de adjunto que estamos a punto de olvidar cuando procedemos a enviar el correo, señalándonos esta circunstancia y liberándonos para siempre de la vergüenza pública y el cómico escarnio de propios y extraños. ¡Ponga un Kmail en su vida y olvídese de olvidarse!

01 agosto 2006

Why do I like languages

I can barely remember my first English class. It was many many years ago, back in primary school. We were probably taught how to say hello and maybe the names of some colours or fruits.

It's been a while since then, and by now I guess I should survive in any English-speaking country. Anyway, this is something that will be tested soon, in my three-month stay in Houston (U.S.) - if I ever reach there.

But my passion about languages does not end here. Once, I read a book which title, unfortunately, I can't remember anymore. It was about a man who arrives in Japan after a shipwreck. Being the only survivor of his crew, he has to face the challenge of communicating with completely different people, in a totally different culture and, of course, language. The novel was full of japanese phrases and words the main character was gradually understanding and learning. I enjoyed it so much that I made my own japanese vocabulary list. In case you wonder, I can't remember a word.

Last summer I was in Stuttgart (Germany) for a whole month, attending intensive german classes. Going out of the classroom and being able to practise inmediately those things I was learning, turned out (for me) as the best way to learn a new language. In case you wonder, I just can stammer a few sentences.

What can we learn from these experiences? Practising is everything!.

Lynette Scavo

Siguiendo el ejemplo de parrulo, acabo de comprobar que el personaje de Desperate Housewives al que más me parezco es la abnegada, inflexible y ocupadísima Lynette Scavo. Desde luego, muchas de las grandes carcajadas que me ha arrancado esta serie han tenido su origen en las venturas y desventuras de esta mujer desesperada, su bucólico marido y sus diabólicos angelitos. Es difícil escoger a un personaje como favorito, pero no me importa en absoluto romper una lanza en favor de la madraza de la serie. Y tú, ¿ya has hecho el test?

I am Lynette