31 octubre 2006

Amanda's birth-weekend

La semana pasada transcurrió sin sobresaltos ni grandes acontecimientos, si exceptuamos los descubrimientos culinarios de rigor, que incluyeron desde mi primera enchilada en Chuy's o mi primera comida tailandesa en el Thai Cottage, hasta el paraíso de los batidos de frutas Smoothie King, pasando por lo que yo pensé que sería un restaurante heleno pero resultó ser un fast-food griego, Niko Niko's. De la comida mexicana, de momento me quedo con los burritos; la tailandesa resultó tener un toque deliciosamente dulce en todos los platos, pero sin empalagar en absoluto en ningún momento; Niko Niko's no sólo fue decepcionante en el estilo, sino que además los empleados que se aglutinaban detrás de los fogones al más puro estilo McDonald's eran todos hispanos, así que ni siquiera el personal tenía relación alguna con los clásicos, y de mi espumoso batido de fresa y plátano sólo puedo decir que era el más exquisito que he probado nunca, y me descubrió un tipo nuevo de establecimiento, los conocidos como "juice bars", frecuentados por adoradores del culto al cuerpo y donde además de sanas bebidas de frutas o inofensivas barritas de cereales una puede encontrar reconstituyentes energéticos o latas de proteínas en polvo para ayudar a desarrollar la masa muscular.

Sea como fuere, lo mejor sin duda fue el fin de semana. El sábado era el vigésimo octavo cumpleaños de Amanda, la mejor amiga de Carla (mi roommate), y su avión la trajo desde NY a última hora del viernes dispuesta a celebrarlo durante todo el fin de semana. Tras el recibimiento, una pequeña cena improvisada y una amena charla hasta la madrugada (pero por fin una madrugada hablando con propiedad, las 3AM, nada de las 12 como Cenicienta :-D). Unas pocas horas de sueño, y se incorporaron al grupo Stephanie, Chris y su novia Cindy, para pasar el soleado día en las tumbonas de la piscina, entre risas, cervezas, doritos y guacamole casero (preparado por la propia Amanda según una receta que algún día intentaré reproducir ;-)). Más tarde, los más cocinillas del grupo exhibieron sus dotes preparando una cena comunal donde los divinos scallops de Amanda (en teoría scallop significa vieira, pero si lo eran, las compramos ya desconchadas en el mercado y ella las preparó a la plancha simplemente con un toque especiado... un bocado riquísimo y supertierno) rivalizaron con los pimientos rellenos de Carla, el arroz aromático con albóndigas de Cindy y el pescado al horno con salsa de queso fresco e hilillos de patata crujiente de Chris. Por supuesto, sobraron toneladas de comida, pero el fin de semana era largo :-). Hubo tiempo para más piscina, para la retransmisión del partido de fútbol americano que jugaban los Texans, e incluso para un 420 :-D. Finalmente, la tarta de cumpleaños, traída por Cindy desde Austin, con champán y todo.

El domingo, Carla nos deleitó con unas riquísimas tortitas para desayunar, con queso fresco y caramelo. Como el buen tiempo estaba decidido a acompañarnos, cambiamos la piscina por un picnic en el parque. Resultó que el elegido para la ocasión estaba justo al lado de dos lugares de los que tenía en mi lista de sitios turísticos que visitar en Houston: The Rothko Chapel y The Byzantine Chapel, así que aprovechamos para verlas, aunque por desgracia en ninguna permitían sacar fotos. La primera de ellas es un templo multiculto, de planta octogonal. Su única estancia está completamente vacía, sólo unos bancos negros contrastan con la blancura de suelo y paredes en las que cuelgan enormes cuadros también totalmente pintados de negro. La luz entra por un agujero en el centro del techo. Como os podéis imaginar, el efecto que se crea es muy poderoso, y mucha gente acude al lugar para recogerse, meditar, rezar, reflexionar... Por su parte, la capilla bizantina tiene algo más de historia. Estaréis pensando que se tratará de una imitación o similar, pues ¿cómo si no puede haber una capilla bizantina en pleno Texas? La historia comienza con el saqueo y expolio de una pequeña iglesia chipriota del siglo XIII. Diferentes piezas y objetos (cuadros, cruces, un cáliz... ¡hasta la propia bóveda!) son vendidos por separado en el mercado negro, de donde una pareja de adinerados filántropos afincados en Houston las rescatan paulatinamente, decidiendo al fin crear un museo donde exhibirlas gratuitamente al público, a través de la fundación Menil, que lleva su apellido. Esto sin duda les honra, y el esfuerzo del arquitecto por crear un espacio que, emulando la forma de la capilla original, centrase la atención en los restos que allí se concentran, como piezas inconexas de un puzzle mucho mayor, es encomiable pero vano. Los objetos, suspendidos en un espacio apenas iluminado y casi ausente de decoración, parecen flotar en el tiempo, pero sienten que ese espacio sigue sin ser el suyo...

Después de hacer el vago en el parque y elevar un poco nuestro nivel cultural en las capillas, tocó desbarre, así que acabamos en un sex-shop. Y no es que yo haya visitado muchos en España, pero me sorprendió que más de la mitad del local estaba dedicado simplemente a ropa sugerente, lencería y los típicos trajes de enfermera, bombero, etc. También había, por ejemplo, paquetes de pasta de los que no querrías confundir con los macarrones de toda la vida un día que tu suegra viene a cenar :-D. Golosinas, mecheros, las típicas cosas simpáticas que se regalan en los cumpleaños para hacer chiste. Y, ya casi al final, las películas X, y muy pocas muñecas hinchables comparadas con el número y variedad de modelos de vibradores. No sé si será que las primeras se venden más o que para los segundos la industria es más... creativa :-D. De las primeras, destacaré que además de las típicas había muñecas hinchables estilo manga, lo cual me pareció totalmente original, y de los segundos, los horribles colores en los que los fabrican :-S.

Finalmente nadie se decidió a comprar nada, así que regresamos a casa para que de nuevo nos dieran las tantas de la madrugada charlando, entre otras muchísimas cosas, de cuando Carla, Amanda y Chris estuvieron en España. Me hizo muchísima gracia la efusividad con la que Chris recordaba ese maravilloso invento ¡las persianas! que te permiten dormir completamente a oscuras e, inexplicablemente según sus propias palabras, nadie ha exportado a USA. Por supuesto, también recordaban con fascinación el hecho de la gente baile en todos los pubs, y no sólo en los de ambiente, que es a donde hay que ir aquí si se quiere ver un poco de movimiento.

Otra de las muchas curiosidades que arrojó la noche fue descubrir que aquí la expresión vieja escuela tiene una acepción totalmente contraria a la que nosotros usamos. Generalmente, ser de la vieja escuela en España tiene una connotación negativa que implica conservadurismo y se asocia a la tradición religiosa, a la "letra con sangre entra" de la época de la posguerra y la dictadura franquista. Sin embargo, aquí se emplea como contraposición a nueva escuela, simbolizando tendencias alocadas y pasajeras, teorías o técnicas sin demostrar. Curioso.

Chicas

Total, que poco sueño (a pesar del cambio de hora, que también aquí se hace) a cambio de un fin de semana extraordinario con una gente estupenda que realmente consiguió que me sintiera como parte del grupo. En la foto, de izquierda a derecha: Carla, Amanda la cumpleañera y Stephanie. Yo no tengo muchas más que sean realmente aprovechables, pero en cuanto Carla descargue las suyas o Amanda suba las de su cámara a su página de Flickr, avisaré. Mientras tanto, ¡feliz cumpleaños para otro parrulo que se une al club de los 28 :-)!

27 octubre 2006

De precario a practicante y tiro por que me toca

Como quien no quiere la cosa, una semana más se nos escurre entre los dedos, aunque en esta ocasión trae una noticia por largo tiempo esperada: una firma.

Nada que no se haya dicho ya podré añadir yo sobre la vida del precario español. Pero este año, los intrépidos estudiantes de doctorado que sobreviven en el sistema universitario gallego gracias a las becas predoctorales de la Xunta de Galicia, hemos vivido una situación, como mínimo, dantesca. Lo que en principio se recibió como una inmejorable noticia, el anuncio de que dichas becas iban a pasar a mejor vida, renovándose en forma de contratos con las universidades, ha terminado convirtiéndose en una odisea aún por completar. El optimismo inicial, a pesar de la letra pequeña (los contratos, por un año, eran en prácticas, pero al menos cotizaríamos a la seguridad social), se ha ido diluyendo en las largas esperas sin noticias, en los meses que pasaban sin que aparecieran las convocatorias, sin que los canales oficiales se hicieran eco de las promesas. Cuando por fin llegaron, el 31 de julio, más de dos meses después de lo esperado, los papeleos toparon con administraciones de vacaciones, y aunque los precavidos precarios hubieran sido lo suficientemente avispados como para hacer acopio de todo papel, justificante o documento con tintes de ser exigible como requisito, no fue hasta finales de septiembre cuando se publicó la resolución que informaba a las universidades de quiénes eran los estudiantes contratables, a quienes los ingresos se les terminaban el 30 de ese mismo mes. Y hablo de los que nos tocaba renovar, porque los solicitantes por primera vez aún están esperando por esa lista...

Entonces llegó el partido de tenis. Las llamadas y visitas alternadas a gobierno y rectorado mientras los contratos seguían en un limbo inexistente, resistiéndose a materializarse, asistiendo al fuego cruzado con semblante probablemente divertido, mientras tanto unos como otros descargaban en la autoridad contraria toda responsabilidad. Y así, hasta hoy, 27 de octubre.

Los precarios gallegos (ahora contratados en prácticas) no cobraremos este mes, aunque dicen que nos lo retribuirán el que viene. Me pregunto si los caseros serán tan amables de no cobrar alquileres este mes. Los estómagos por lo general no lo son, y nuestros cuerpos tienen el mal hábito de acusar el frío en cuanto nos adentramos en el otoño. Si a eso sumamos que la especie del precario tiene la costumbre de emigrar durante estos tres últimos meses del año a algún lugar lejos de casa, eso sólo significa más facturas que pagar. Levantamos el vuelo justo a finales de año porque es cuando las convocatorias de las becas para estancias en el extranjero nos lo dictan: no se publican hasta entrado el verano, y sin embargo tienen que realizarse íntegramente en el año que corresponde, lo cual no deja mucho margen. Eso sí, la subvención llegará a nosotros también largo tiempo después de que estemos de regreso... Está claro que al precario, sufridor por naturaleza, lo hacen ahorrador a la fuerza.

22 octubre 2006

Cañonero ride

Pues sí, no podía haber mejor manera de "conmemorar" mi primer mes en el país que "celebrarlo" con mi primer paseo en todo un cañonero o, para los no versados en la jerga Simpson, una auténtica camioneta Chevrolet, de esas con tracción a las cuatro ruedas y cajón trasero donde transportar, por ejemplo, el mobiliario diverso que los padres de Carla nos acercaron hoy desde Dallas. La verdad es que es toda una experiencia, y no me extraña que el estadounidense medio se sienta el amo de la carretera al volante de una de esas, a más de un metro sobre el nivel de los utilitarios sobre la jungla de asfalto.

Así pues, después de probar unas cuantas configuraciones, tenemos disposición nueva en la sala de estar, a la que se ha incorporado el sofá que tan buena falta nos hacía, y una preciosa lámpara de la que me he quedado inmediatamente prendada. Desgraciadamente, hoy me he quedado sin luz suficiente para sacar fotos decentes, pero en cuanto pueda os dejaré alguna instantánea en mi álbum de Flickr. También acabo de darme cuenta de que, a lo tonto, aún no he hecho fotos del vecindario, algo que también trataré de remediar lo antes posible.

21 octubre 2006

No more rush _luara_

It's amazing how wrong we can be even about ourselves. We live our daily lives, or at least we try, in what we think it's our own personal way. We think that, no matter what, that would not change, because we assume it is something inherent to us.

During the last few years, I had convinced myself that I was a restless person: mind always boiling, eyes always asking, heart always wondering, hands always working. Impatience was my second name. Never was I reaching for no goal. And I got that as a natural thing, as part of me.

But now I am here, thousands of miles away from my so-called home... and it's like time has stopped for me. My mind has slowed down the pace. My eyes look for answers no more. My heart is calm. My hands lie on my lap. I'm so far away, physically speaking, from the goals I've always pursued, that they don't seem to be running away from me anymore. They're just there, in the long distance, static, still... as the winner who doesn't want to show off, so he stops when you do, keeping the distance, until you get your breath back.

20 octubre 2006

Solidaridad y repulsa

Hoy iba a hablaros del fantástico restaurante al que fuimos el ayer, el Khyber North Indian Grill de Houston, uno de los restaurantes hindús con más fama de la ciudad (aunque nosotras no lo sabíamos, ya que decidimos parar cuando pasamos al lado). Iba a hablaros sobre su ambiente a la vez distinguido y familiar, sobre su amable servicio, sobre la música que inundaba el lugar al igual que la mezcla de aromas especiados. Iba a contaros hasta qué punto tienen una clientela fiel, que enseguida se dieron cuenta de que éramos rookies, y cómo cuando ya habíamos pedido la cuenta nos invitaron a un exquisito arroz con leche de postre.

Pero en lugar de todo eso, hoy quiero hacerme eco del artículo de opinión que publica El País, firmado por Marta Nebot. Creo que es lo menos que puedo hacer, cuando aún no salgo de mi estupor tras ver las imágenes de lo ocurrido. Y lo peor de todo no es lo que pasó, por desgracia. Lo más triste es que seguro que todos los que lean esto serán capaces de pensar en un puñado de personas que, viendo el vídeo en cuestión, se reirán de la periodista y soltarán unas cuantas barbaridades revuelvestómagos, regocijándose en su propia crapulencia.

18 octubre 2006

Televisión made in USA (I)

Ya dije que tendría que dedicar al menos un post a hablar de la televisión estadounidense. Bueno, me temo que tendrá que ser más de uno.

Escena: Carla y yo viendo la caja tonta mientras cenamos. Como sabréis, las pausas publicitarias son al contrario que en España: regulares, a intervalos de 15 minutos, pero breves, 2 o 3 minutos apenas. Esto no deja de ser un inconveniente cuando estás habituada a las pausas kilométricas de cada media hora, porque te levantas para hacer cualquier cosa y cuando te has despistado... ¡ahí está el programa de nuevo! Muy peligroso para no perderse detalle de según qué cosa se esté viendo.

Pero vamos al caso, pausa publicitaria en la que aparece uno de los múltiples anuncios de medicamentos que se prodigan en los canales más populares. Y ojo, que no anuncian aspirinas, frenadoles o saldevas, qué va. Esos ya los debe comprar la gente a toneladas, porque lo que te intentan vender en los descansos de tu serie favorita, el concurso de moda, o el reality show de turno, son, por ejemplo, medicamentos contra la depresión, vasodilatadores para prevenir los ataques al corazón, y todo un etcétera de píldoras que, a mí por lo menos, me daría mucho miedo tomar sólo por haberlas visto en la televisión. Para ser justos, hay que decir que junto con las escenas de gente que se siente mucho mejor, que vuelve a hacer deporte, que muestran sus caras alegres y disfrutan de puestas de sol, una correcta voz en off advierte de que debes consultar a tu médico y recita una serie contraindicaciones y efectos secundarios como quien no quiere la cosa. Terrorífico.

Ayer, aprovechando la coyuntura de tener sentada a mi lado a una estudiante de cuarto año de medicina, no pude remediarlo y le pregunté: "Como médico... ¿qué cara se te queda cuando llega un paciente y te dice que le recetes X porque lo ha visto en la tele?" Creo que la cara que me puso Carla fue bastante aproximada, pero eso no fue todo. Con resignación, me explicó que lo peor es que a veces esos anuncios sí son útiles. "¿Cómo? ¿Cuándo? ". "Bueno, cuando quieres recetarle algo a un paciente y no quiere tomarlo, muchas veces el hecho de que haya oído su nombre en la televisión, ayuda". "Pero entonces... ¿me estás diciendo que se fían más de la televisión que de su propio doctor?". Y a veces un simple asentimiento es la respuesta más elocuente que se puede dar...

17 octubre 2006

Cómo distinguir una tormenta de una inundación

Cuando diluvia durante toda la noche y los rayos y truenos están invitados a la fiesta, es una tormenta. Cuando el aire frío que baja de Canadá atravesando toda Norteamérica se topa con las masas de aire caliente que suben del Ecuador sobre México, entonces se producen tormentas.

Cuando a la mañana siguiente esperas el autobús durante una hora y no aparece, pero sólo llueve levemente, entonces ya no hay tormenta. Cuando decides por fin hacer otra ruta y la otra línea también se retrasa hasta que finalmente aparecen dos autobuses juntos, pero sigue lloviendo levemente, entonces ya no es la tormenta. Cuando, por supuesto, el autobús que enlaza y lleva al campus también va con retraso, a pesar de que ya no llueve, entonces no se puede decir que haya tormenta. Cuando llegas a la facultad a las diez y media tras haber salido de casa a las ocho, pero estás completamente seca, no puedes culpar a una tormenta.

Cuando lees en las noticias que dos mujeres han muerto ahogadas, sospechas que ha sido algo más que una tormenta. Cuando te enteras de que los colegios no han abierto hoy, las sospechas cobran más peso y descartan la tormenta. Cuando te dicen que incluso hay gente que no ha ido a trabajar, las dudas se disipan por completo con respecto a la tormenta. No fue la tormenta, fueron las inundaciones que siguieron al aguacero.

Y es que no podía ser de otra manera, toda la noche arreciando y el sistema de alcantarillado lo acusó. Por lo menos la canalización del río que cruza Houston, ese canal que me parecía inmenso para un hilillo de agua que corría entre el cemento cuando lo vi por primera vez, ha demostrado ser efectiva. Casi se rebosa, pero ha podido dignamente con todos esos metros cúbicos de líquido elemento. Con razón algunas líneas de buses no funcionaban esta mañana... ¡si lo sé también me quedo yo en casa! Así estaban las aulas y los pasillos medio vacíos... lo que es no desayunar con la tele puesta como todo hijo de vecino...

Menos mal que sólo quedan dos semanas de "temporada de lluvias"... Dicen los del canal del tiempo que el jueves vuelven las nubes pero... ¡mañana otra vez sol de justicia!

15 octubre 2006

DDR, The Departed, Oishii y tu mamá también

Este fin de semana ha sido completito. Puede decirse que comenzó el viernes al salir de trabajar, cuando Linh me recogió para ir a cenar y luego al cine. La película elegida era The Departed, que si mi hermano está en lo cierto se estrena dentro de poco en España con el título Los infiltrados. Tranquilos, no leeréis ningún spoiler aquí, sólo os diré que la rumorología ya la ha cuenta entre las favoritas a los Oscar, y aunque eso a veces no quiere decir nada, en esta ocasión coincido con el pronóstico. El trabajo de Scorsese es magnífico, y el gran plantel de actores que intervienen cuenta entre sus figuras más destacadas con un siempre inconmensurable padrino Nicholson, con un Martin Sheen y Mark Wahlberg impecables, o con un Alec Baldwin que borda su breve y estridente personaje, entre otros. Los dos infiltrados en cuestión, Matt Damon como capo de la mafia irlandesa que se encumbra rápidamente en el cuerpo de investigadores especiales de la policía de Boston, y Leonardo DiCaprio, como agente que, sin nada que perder por su trágico pasado, es infiltrado en la misma banda de la que procede su antagonista. Al malo que se hace pasar por bueno (Matt Damon) se le echa en falta un poco más de mala leche, tal vez, o será que con su cara de no haber roto nunca un plato, es difícil emplazarle como un personaje frío y calculador. Por su parte, al bueno que le toca fingirse malo (Leonardo DiCaprio), de quien a priori podía esperarse menos, consigue con su todavía infantil rostro despertar la empatía del espectador. O será simplemente que es al que peor parte le toca jugar... Si quieren averiguarlo y juzgar por ustedes mismos, no pueden dejar de verla. Dos horas y media que transcurren en un suspiro y de seguro no se archivarán en la estantería de películas poco afortunadas, sino todo lo contrario. Eso sí, les aseguro que, vista en versión original, ¡son los 152 minutos en los que más veces he escuchado la palabra f*ck*ng en toda mi vida! ¡Qué barbaridad! :-D

He de confesar que casi tan bien como durante la sesión misma, lo pasamos la hora anterior. No sabíamos muy bien cuándo eran los pases, así que llegamos a los cines con bastante antelación. Se trataba de un edificio de nueve plantas, de las cuales las tres primeras las compartían instalaciones y aparcamiento, y las seis restantes eran sólo para los automóviles. Un detalle original es que, en lugar de los típicos colores, letras y números para recordar la planta en la que has aparcado tu coche, cada piso tenía las paredes decoradas de acuerdo a la estética de un clásico de Hollywood: Casablanca, El Padrino o Lo que el viento se llevó, por citar algunas. Ya dentro, además de un número infame de salas (más de una veintena) de ingente tamaño, y por supuesto las alternativas culinarias de rigor, no podía faltar una sala de juegos. En este punto los más avispados ya habrán adivinado, por el título de este post, en qué consumimos la hora muerta que teníamos Linh y yo. Pues sí, señores, porque no había sólo una, ¡sino hasta dos máquinas de DDR allí mismo! ¿Quién podría haberse resistido? Yo no, desde luego, y convirtiendo a Linh a la religión de los "pisaflechas" hice mi particular homenaje a dsmania, quien me la descubrió a mí hace ya más de seis años :-).

El sábado también hubo sesión cinematográfica, pero tanto el espíritu del pase como la compañía fueron diferentes. Se trataba de un documental que giraba en torno al suicidio, y la razón por la que acudimos al Rice Media Center un sábado por la tarde para ver una película sobre gente que quiere acabar con su vida, fue porque Carla, mi roommate, estudiante de medicina, quiere especializarse en la rama de psiquiatría, y uno de sus profesores participaba en el debate que tendría lugar después de la proyección. La película está realmente bien hecha, porque, grande como es el riesgo tratando un tema peliagudo como éste, no cae en ningún momento en sentimentalismos innecesarios, escenas de lágrima fácil ni nada por el estilo. Muy al contrario, presenta una historia simple, llana, cercana, que deja al espectador con una mezcla de sentimientos que no son ni tristeza, ni amargura... es la simple consciencia de lo real del relato que acaba de contemplar, que en efecto está basado en hechos que ocurrieron a personas muy cercanas a la guionista y directora. La motivación del evento era, al parecer, el creciente número de suicidios que se está detectando entre niños y adolescentes en Estados Unidos, especialmente en los últimos diez años. En la mesa redonda posterior participaban, para tratar este tema, diferentes miembros de la comunidad houstoniana, algunos con intervenciones más afortunadas que otros: mientras que los profesionales médicos estuvieron muy agudos en todos sus comentarios (incluyendo las críticas abiertas al sistema sanitario estadounidense), fueron los miembros de asociaciones, personas que en sus propias familias han sufrido el azote de una tragedia de estas características, las que dejaron perlas como: "Ahora tenemos mucho más cuidado con nuestras armas, pero nuestros hijos siguen buscando y encontrando otras formas de atentar contra sus vidas". :-S

La parte no necrológica del sábado fue mi primera cena en un restaurante nipón, de nombre Oishii, que al parecer quiere decir Yummy!, es decir, ¡Qué rico!. Y, en efecto, temo que tengo que contradecir la primera impresión de parrulo en su primera visita a un japonés, pero la experiencia fue gratamente satisfactoria. Será que estos locales son mucho más comunes aquí, y de hecho, eso debe favorecer que no sean caros en absoluto (¡vivan las monedas fuertes como el euro :-D!), pero el caso es que los Sakura roll que pedí, a base de atún y salmón, estaban deliciosos, así como una sopa de agua de arroz y verduras y unos aperitivos a base de hortalizas que compartí con Carla. Definitivamente, un sitio para repetir.

Por fin, hoy el día amaneció tan lluvioso que ambas nos hicimos las remolonas y casi nos da la hora de comer en pijama. Después de dedicar parte del día a tareas domésticas y de limpieza habituales, nos pusimos en plan casero a ver una peli, palomitas incluidas, por supuesto. El trío peliculero de este fin de semana lo completó la mexicana Y tu mamá también, que lo crean o no, aún no había tenido ocasión de ver. Muy hilarante, fresca y atrevida, puso un toque de color a nuestra gris tarde de domingo, y nos dio además antojo de comida mexicana. Dicho y hecho, allá nos fuimos a la La Tapatia, a probar mi primer burrito desde que estoy por aquí (que tras casi un mes, ya iba siendo hora). Como no podía ser de otra manera, el burrito más bien resultó ser un "burrazo", así que ya tengo comida (o cena) para mañana, y no porque no estuviera delicioso :-D, ¡íjole!

14 octubre 2006

La boda del año

Novios Hoy no es día para posts anecdóticos, aún quedan más de dos meses en los que redactarlos casi a diario. Hoy es un día mucho más especial, que merece una atención especial, y por tanto una entrada especial. Hoy, en menos de una hora, se celebra la boda del año.

Las circunstancias, esas que no se entrometen hasta el momento en que ya pensamos que no pueden jugarnos una mala pasada, han impedido que pueda estar allí, celebrándolo con todos ellos, y muy en especial con los novios. Sin embargo, todos ellos saben, no sólo que les tengo presentes cada día, sino que hoy les tendré presentes mucho más.

No serán tan cálidos como los que les dé en persona cuando regrese, pero quiero desde aquí enviar a la feliz pareja un enorme abrazo, millones de besos, y mis más afectuosos y sinceros buenos deseos. Siempre los tienen, pero es habitual recordarlo en ocasiones como ésta :-).

¡Que vivan los novios!

12 octubre 2006

Shopping

Ayer fui de nuevo con Linh a la Galleria, a ver otro trozo del enorme recinto. Por fin pude cerciorarme de que es cierto que hay una pista de patinaje sobre hielo en su interior, donde un par de adolescentes y varias niñas hacían las delicias de todo el que quisiera observarlas, ante los orgullosos ojos de sus correspondientes progenitores, claro está. Cenamos en un restaurante estilo irlandés, lo que quiere decir que la decoración recordaba a los pubs que una se puede encontrar en las islas británicas en general: mobiliario y paredes de madera, gruesa moqueta, y para que no se diga, Guinness. Por lo demás, la carta del menú incluía desde chuletones al más pulo estilo texano hasta las mexicanas fajitas, pasando por hamburguesas en pan de pita (acompañadas de auténticas french fries), que por lo original, fueron mi elección. Si algo he aprendido en el poco tiempo que llevo aquí (que no lo he hecho ;-)) es que, pidas lo que pidas, siempre te pondrán más cantidad de comida de la que puedes comerte. Quizás es que el estándar estadounidense es demasiado para mi estómago, pero el hecho de que la costumbre de pedir un recipiente para llevarte lo que te sobra a casa sea tan habitual, me indica que no debo ser la única.

La anécdota simpática del día de hoy la viví por la mañana, de camino a la universidad. Cogí el bus 11, como todos los días desde que comprobé que era la combinación más eficiente, y me senté al lado de una chica que dormitaba. No es que este sea un dato significativo, porque prácticamente todos los que viajan en autobús por las mañanas van dando cabezadas. Debe ser que el madrugar no entiende de husos horarios y afecta a todos por igual. Al acomodarme, la desperté sin querer, pero al pedirle perdón me sorprendió confesándome el mucho sueño que tenía y pidiéndome por favor si la podía avisar cuando llegásemos al cruce de Almeda con MacGregor Way. Por supuesto, no tuve inconveniente, dado además que esa misma es la parada en la que me bajo para transbordar al bus 68 que llega hasta el campus.

Dicho y hecho, al aproximarnos a la parada la desperté y ambas bajamos, junto con otros dos chicos que también hacen todos los días la misma ruta que yo. Justo en ese momento vimos doblar la esquina a un 68, y ella echó a correr. Ni los dos muchachos ni yo nos inmutamos, porque sabemos que a esa hora (en torno a las ocho de la mañana), pasan 68s cada dos por tres. Por supuesto, no fue capaz de llegar antes de que el semáforo cambiase, y el autobús se perdió en la distancia (ojo, que la amabilidad de la gente, incluyendo a los buseros, implica que si te ven correr hacia el autobús esperarán por ti con toda seguridad). Cuando llegamos a su altura, la tranquilicé diciéndole que no se preocupase, que en breves minutos pasaría otro transporte de la misma línea. Efectivamente, así fue.

Quiso la casualidad que una conocida suya viajase en ese 68, y que la ausencia de más sitios libres me colocase a mí al lado de ambas. Mantuvieron una amena conversación hasta que la otra tuvo que bajarse, momento en el que la chica se volvió de nuevo hacia mí. Intercambiamos unas cuantas frases sin importancia sobre gente que hacía footing a esas horas de la mañana, y en seguida tuvo que apearse ella, no sin antes preguntarme: "Are you European?". Aún a cuadros, le contesté que sí, claro, y despidiéndose con una sonrisa me dijo, satisfecha: "I knew that!" ¡Espero que eso significase algo bueno! :-D

Después de un productivo día (llevo una semana para estar realmente orgullosa) y desafiando los avisos de tormenta del servicio meteorológico, decidí irme de compras al salir de trabajar. Me acerqué a lo más parecido que hay a un centro comercial por estas latitudes, sin ser la famosa Galleria: un gran aparcamiento alrededor del que se concentran varios restaurantes y tiendas diversas (hay uno de ellos realmente cerca de la zona en la que vivo). ¡Y en qué buena hora se me ocurrió ir! Aquellos de vosotros que os hayáis estado preguntando por qué no llegan vuestras postales de Houston y no os atrevíais a protestar, estad tranquilos. Vuestras cuitas han sido oídas, y hallarán respuesta: ¡por fin he localizado un sitio donde comprarlas! No sólo eso, sino que también había todo un surtido de típicos souvenires, y eso que no era la tienda de todo a 99 centavos (que también hay una allí, dicho sea de paso). Parece ser que la invasión de los chinos no ha socavado el terreno de las tiendas de todo a un dólar, pero no porque no haya orientales aquí, sino porque, al menos las mujeres, se dedican a otros negocios: los nail saloon. Al contrario que en España, aquí los salones de belleza no son multifunción, y se especializan bastante: salones de depilación, de manicura, de pedicura, peluquerías... y, por alguna razón que se me escapa, las manicuras son terreno exclusivo de las mujeres de ojos rasgados...

Me disponía a volver a casa satisfecha de la sudadera que me llevaba conmigo (no pensé que me fuese a hacer falta, pero la temporada de lluvias parece que definitivamente nos ha alcanzado, las noches refrescan, y sólo tengo camisetas sin mangas para andar por casa), cuando por casualidad se me ocurrió comprarme también un pequeño paraguas (ya que, por supuesto, tampoco me he traído ninguno), visto que los frentes que bajan desde Canadá y la masa de aire cálido permanentemente ubicada sobre México nos van a dejar más precipitaciones cada varios días hasta final de mes. Y se demostró que hoy tenía la suerte de cara, ¡porque he tenido oportunidad de estrenarlo cinco minutos antes de llegar a casa!

Y antes de irnos a dormir como las niñas buenas, Carla y yo hemos dado un aire nuevo a su salón colgando de una de las paredes unos pergaminos decorativos que compró en Chinatown, durante su estancia en Nueva York. En cuanto sus padres nos traigan el gran sofá este fin de semana, sacaré nuevas fotos para que podáis ver el nuevo aspecto de la sala.

10 octubre 2006

Sunny 99.1

Sunny 99.1 FM Pues precisamente hoy que hemos tenido una de esas estupendas tormentas que en una hora llegan, descargan lo que en Galicia caería en una semana, y se van, dejando tras de sí de nuevo un cielo fresco y limpio, os traigo un enlace soleado. Se trata de la emisora de radio Sunny, dial 99.1 de la FM aquí en Houston.

Por supuesto, si os hablo de ella es porque se puede escuchar por internet, bien desde la misma web, o utilizando esta dirección. Si os gusta la música que emite M80, os gustará la best variety of yesterday and today que se radia esta estación.

Qué queréis, poder escuchar algunos de los mejores temas de todos los tiempos ayuda cuando una está intentando desoxidar su C y pegándose con librerías de manejo de vídeo...

09 octubre 2006

PhD life & America's Army

Como algunos de vosotros ya sabéis y otros podréis notado al explorar la sección de enlaces Favoritos de la derecha, me encantan las tiras cómicas PhD Comics (acrónimo de Piled Higher and Deeper). Cualquiera que esté haciendo el doctorado, y muy especialmente aquéllos que lo hacemos en el campo de la informática, tiene muchas posibilidades de sentirse terriblemente identificado con las vivencias de los protagonistas de estas historietas.

Lo único que no se estila demasiado en España es el tema de la comida gratis, que aparece reflejado con frecuencia. Hoy, he tenido la oportunidad de sentirme como una verdadera PhD-world member, ya que después de una interesante conferencia que ha tenido lugar al final de la mañana, el departamento ha ofrecido el equivalente estadounidense de los viños de honra que se dan de cuando en vez en la UDC. ¿Que cuál es el equivalente a los pinchos de tortilla, croquetas, calamares y empanada? Pues qué pregunta, pizzas y refrescos, por supuesto :-D.

Mas pese a lo llano del tentempié, no os creáis, allí estaban tanto doctorandos como profesores, charlando y paladeando a dos carrillos, conferenciante incluida. Se trataba de Susan K. Land, que entre otras cosas es vicepresidenta segunda de la IEEE. Venía a presentar su más reciente logro, implantar el segundo nivel CMMI en la agrupación de empresas que participan en el desarrollo del juego America's Army, que está a punto de sacar al mercado su versión 2.7. Clasificado dentro del Top 5 de los juegos masivos online, es también el juego "oficial" del ejército de EE.UU., tanto que algunas de sus fases y modos son incluso utilizados durante los primeros entrenamientos de los reclutas, y el mismo consorcio desarrolla software más especializado para los simuladores que se utilizan en etapas más avanzadas de su formación.

08 octubre 2006

Socializando

Después de completar el mobiliario de mi habitación por la mañana, y tras un par de visitas a tiendas de muebles (incluyendo el imprescindible y abarrotado Ikea local) buscando un sofá grande para la sala por la tarde, ayer íbamos a cenar en casa la pandilla de Carla y nosotras, pero al final los planes cambiaron y acabamos cenando en casa de uno de sus amigos, Sam, y su novia. Resultó que los padres de Sam, que son de San Antonio, se habían acercado a la ciudad a ver un partido de fútbol americano, así que nos juntamos once personas a la mesa, que según los cánones es una multitud no muy habitual. La mayoría de los apartamentos en los que la gente vive por aquí (al menos los que he visto hasta ahora) son muy acogedores, siempre con cocina americana, en contacto con la sala de estar, y un número variable de habitaciones y baños, pero rara vez superior a dos piezas de cada. Los colores vivos y las piezas de menaje de diseño modernista son la tónica dominante. Supongo que es así porque se trata de gente joven, que presumiblemente se mudan a casas estilo Wisteria Lane cuando deciden establecerse definitivamente o hacer crecer su núcleo familiar.

La verdad es que tanto Carla como su círculo de amistades ya me han dejado claro, desde el primer día, que forman parte de la otra cara de Texas, como ellos mismos se autodenominan. Demócratas convencidos, una de las interesantes conversaciones de anoche giró en torno a los debates políticos que pueblan las televisiones y radios a menos de un mes para las elecciones a gobernador del estado, en concreto la del viernes pasado, donde se vieron las caras cuatro de los seis candidatos. Uno de los puntos candentes de la agenda política son las propuestas de privatización de las autopistas, que como podréis imaginar resultan de lo más polémicas, tanto más en cuanto el supuesto acuerdo con las compañías constructoras prevendría al estado no sólo de construir sus propias carreteras, sino de mejorar las existentes o incluso ampliar los sistemas de transporte público, a fin de preservar sus intereses. El estado del sistema educativo o la inmigración son otros de los temas que más controversia generan, sobre todo después de que Bush haya dado su beneplácito a la construcción de una valla de 700 millas en la frontera con México. Supongo que el que sean todos universitarios ayuda a que el nivel cultural de las reuniones sea siempre alto, aunque como en todos los grupos, también se habla de cosas banales, y como ayer eran mayoría los del gremio médico, no faltó la correspondiente alusión a la multitud de series relacionadas con la medicina que inundan todas las cadenas.

Una de las cosas que más me fascina es la movilidad de la gente de todas las edades. Seguro que vivir en un país tan grande proporciona una mentalidad distinta a muchos, porque aunque los hay que jamás salen de su ciudad o estado, también los hay que han vivido en varios, o incluso que compaginan un trabajo en un extremo durante la mitad de la año con la otra mitad en el extremo opuesto. Además, varios de los futuros médicos que había entre los comensales se preparan para comenzar su etapa de residencia en pocos meses, lo cual desencadenó muchas opiniones sobre los distintas ciudades a las que acudirán próximamente a entrevistarse a lo largo y ancho de toda la geografía estadounidense.

Después de la cena, cuyo elemento estrella fue una exquisita ensalada templada de la que tengo que conseguir la receta, vimos la película The American President. Eso fue lo que me encandiló de la velada. No la película, por supuesto :-D, sino el entertainment center que Sam y su novia tienen montado. En lugar de televisión, tienen un proyector orientado hacia una pared cubierta imperceptiblemente con una fina tela blanca. La calidad de la imagen es excelente, y la sensación de tener un minicine en casa, excepcional. Por supuesto, para ello el proyector está acompañado de su correspondiente sistema de sonido. Podría pensarse que la pega de tal configuración es ver la simple televisión, pero no es cierto. Pudimos comprobar que también el visionado de los canales habituales gana muchos enteros a gran escala. No sé cuánto les costaría el invento, pero yo me pido uno igual cuando sea mayor.

07 octubre 2006

Homecoming

Tengo que reconocer que, a medida que se acercaba el día de ayer, unas hormiguitas nerviosas empezaban a campar a sus anchas por mi estómago. Era el día señalado, en que mi roommate volvía a casa después de pasar varias semanas haciendo un curso en la Universidad de Columbia (Nueva York), semanas durante las cuales se había producido mi llegada e instalación en Houston.

Al margen del trabajo diario en la facultad, Linh me ayudó a distraerme el jueves, llevándome de compras a la famosa Galleria de Houston, el mayor centro comercial que una se pueda imaginar. Tan grande es, que hasta alberga una pista de patinaje sobre hielo en su interior. Sin embargo, no puedo decir que la haya visto porque... ¡no llegamos a pasar por donde está! Desde luego, hace honor al dicho local popular que afirma que todo es más grande en Texas.

Finalmente, el viernes llegó. El avión de Carla aterrizaba a la una y media, hora a la que yo me encontraba inmersa en plena jornada laboral en el despacho del tercer piso del PGH, en el campus de la UH. Dado lo especial de la ocasión, estaba planteándome salir antes de trabajar. Aún no había tomado una determinación, cuando la propia Carla apareció conectada en Google Talk, después de haber deshecho sus maletas. Me propuso recogerme en el propio campus, ir a cenar con sus amigos y después a una lectura de poemas en una librería cercana (sí, librería, no biblioteca ;-)). Fuimos a un restaurante de comida china, donde puedo decir que la comida es bastante similar a los restaurantes chinos que conocemos en España, y son tanto o más generosos a la hora de llenar los platos. Lo bueno es que aquí la costumbre de pedir un envase para llevarte lo que te sobra a casa está a la orden del día, así que no tuve que preocuparme cuando vi el tamaño de la ensalada que había pedido O:-).

Allí me encontré de nuevo con Jennifer, quien me había dado las llaves el día que llegué, y conocí a Kate la profesora de español (que lo habla con una simpática mezcla de su acento tejano y un toque sudamericano del país en el que lo aprendió), James el poeta (un licenciado de letras en pleno doctorado), un abogado principiante cuyo nombre no recuerdo :-S, y Erika, también de letras. La lectura de poemas era en la librería Brazos, cerca de allí. Presentaban sus más recientes creaciones dos jóvenes amateur (uno de ellos amigo de Jennifer) y el poeta autor de obras como The Alhemist's Diary o The Sadness of Others, Hayan Charara. Los dos primeros pusieron la nota de color del evento, el primero supliendo la falta de brillantez de sus escritos con grandes dosis de humor (tras declararse fan acérrimo de Justin Timberlake, le dedicó una de sus lecturas), y el segundo con una originalísima y esquizofrénica composición circular que encantó y disgustó a partes iguales. Del último, prefiero dejaros una muestra para que juzguéis vosotros mismos, titulada Thinking American:

Take Detroit, where boys
are manufactured into men, where
you learn to think in American.
You speak to no one unless someone
speaks to you. Everyone is suspect:
baldheaded carriers from the post office;
old Polish ladies who swear
to Jesus, Joseph and Mary;
your brother, especially your brother,
waiting in a long line for work.
There’s always a flip side.
No matter what happens,
tomorrow is a day away,
or a gin bottle if you can’t sleep,
and if you stopped drinking,
a pack of cigarettes. After that,
you’re on your own, you pack up
and leave. You still call
the city beside the straight home.
Make no mistake, it’s miserable.
After all, you bought a one-way
Greyhound ticket, cursed each
and every pothole on the road out.
But that’s where you stood
before a mirror in the dark,
where you were too tired
to complain. You never go back.
Things could be worse. Maybe.
Detroit is a shithole, it’s where
you were pulled from the womb
into the streets. Listen,
when I say Detroit, I mean any place.
By thinking American, I mean made.

New desktop Después del momento literario, nos fuimos a tomar algo a un lugar bastante acogedor, donde la anécdota la protagonizó una de las bebidas de la carta, llamada Carla's Deep Dark Secret, que por supuesto alguien pidió. Como había un abogado presente, la divertida iniciativa de desvelar los negros secretos de Carla no prosperó, pero a cambio tuvimos una interesante charla sobre esos inverosímiles casos judiciales de los que siempre nos sorprendemos al otro lado del charco. Finalmente, James brindó su casa para poner el broche a la velada comiendo cacahuetes y jugando a una versión totalmente carente de malicia del popular Never have I ever... con agua y cerveza (¡sí, lo reconozco! ¡la del agua era yo! :-D).

Podríais pensar que después de todo esto volvimos a casa a las tantas de la mañana, pero puedo prometer y prometo que hasta la Cenicienta podría habernos acompañado, porque eran apenas las doce cuando regresamos. Eso nos ha permitido no cabrearnos demasiado cuando esta mañana temprano nos han despertado las obras de reparación en el apartamento de arriba. Ni cortas ni perezosas, nos hemos ido al SuperTarget donde por fin he conseguido un práctico y bonito escritorio, una silla y una lámpara. ¡Ya estoy completamente instalada!

06 octubre 2006

Migración y post número 200

Puede que no notéis la diferencia, pero hoy este blog está completamente renovado por dentro, cual consumidor que acaba de introducir en su dieta los yogures bio. Y, como la tecnología no es como las personas, que no se note la diferencia es una buena noticia.

Aunque ya tenía la opción disponible desde hacía algún tiempo, dándome la lata insistentemente cada vez que publicaba una nueva entrada, no ha sido hasta hoy cuando me he decidido a dar el paso. Aprovechando que es tarde de viernes y lo trabajadora que he sido esta semana, me he puesto manos a la obra para portar del viejo Blogger al nuevo Blogger Beta. Al margen de que tarde o temprano tendría que hacer el cambio, algunas características eran lo suficientemente atrayentes como para arriesgarme. Entre ellas, destaca la posibilidad que, a partir de ahora, tendrán los lectores asiduos de este blog de suscribirse no sólo a los posts, sino también a los comentarios que se realicen (tanto en general, como los que correspondan a una historia en concreto).

Otra característica interesante es la posibilidad de clasificar en categorías las diferentes entradas. Me he pasado un ratito clasificando los más antiguos de los que con éste serán 200 posts en este blog. ¡Que se dice pronto! Podéis ver una lista de las categorías que he utilizado casi al final del panel de la derecha. Poco a poco irán creciendo esos números a medida que termine de clasificar lo que en su momento fue publicado.

El resto de las diferencias son apreciables sólo a nivel técnico. El sistema de edición de la plantilla de los blogs ha cambiado completamente, probablemente con la intención de facilitar la vida a los usuarios inexpertos. Así, la nueva interfaz se basa en el manejo de elementos y bloques, de una manera intuitiva y sencilla. Como contrapartida, los usuarios más avanzados pierden prácticamente todo control sobre el código HTML que forma el weblog. Por eso ya no veréis la etiqueta de XHTML-válido... al menos no hasta que los componentes blogger no generen código que cumpla la especificación XHTML.

Por otro lado, el proceso de publicación es mucho más rápido de lo que era. Las diferentes páginas se generan ahora dinámicamente, en lugar de estar almacenadas estáticamente. De ahí que un mínimo cambio en la apariencia ya no implique un largo proceso de actualización de todo el weblog, consiguiendo sin embargo que el siguiente acceso ya muestre la nueva versión.

Blog migration completed

Yes, you might not notice the difference, but today is a brand-new day for this little tiny blog. In fact, if you have not noticed the difference, that is good news.

I have just completed the migration process from the old Blogger to the new Blogger Beta. This will allow me, among other things, to classify my posts into different categories: you can see a list of the existing ones almost at the bottom of the right-side pannel. Also, regular readers will be able to subscribe not only to the posts but now also to the comments they themselves or other visitors may write, as new Atom feeds are provided to do that (either for all comments or just for comments to one particular post).

The remaining differences fall into the technical field. The template editing system has changed completely, for a new one presumably designed bearing in mind a non-expert user. That means a new layout-arrangement interface based on elements and blocks, very intuitive and easy to use. But it also means the expert users have lost control over HTML blog code. Thus, this is not an XHTML-valid site anymore... at least while all the component templates and blogger codes do not generate XHTML-compliant code.

Looking on the bright side, the publishing process is quicker than ever. Pages are now dynamically created, instead of statically stored. Hence, a minor change in the blog template does not lead to a long updating process, while the next access will promptly display the newest version.

05 octubre 2006

I'm alive!

Thousands of kilometres away from home, but I'm alive. And I haven't forgotten this site, either. It's just that my stay in Houston has gathered all my efforts and attention in the last few weeks.

The previous days to my departure were a complete nightmare... dealing with last-minute paperwork and preparations. And the days following my arrival were a little bit too sad. Everything went well (the house, the people, the campus...), but I was missing something. For the very first time. Well, it is not that I have travelled a lot, anyway. But definitely, it was not that I had forgot to place something in my suitcase...

I found I was not homesick... but peoplesick. I have moved quite a few times in my life, and the first time I was rather young. So places don't really mean that much to me anymore. They are just... places. Life does not happen depending on the place where you are. It happens depending on the people who you share it with.

So I travelled thousands of kilometres far from my so-called hometown... to find out that I don't miss it at all: I just miss the people I left there.

04 octubre 2006

Fotos del campus

Hoy ha sido un día de lo más normal, si exceptuamos la última hora, que acabo de pasar en un suspiro viendo la nunca defraudadora premier de la tercera temporada de Lost (Perdidos) }:-).

M.D. Anderson library @ UH Por la mañana asistí, por recomendación del Prof. Leiss, a uno de los seminarios semanales que se organizan, los miércoles a las once, en el departamento de Computer Science, y donde cada miembro cuenta las batallitas en las que está metido o, como hoy, aprovecha para que alguno de sus alumnos vaya cogiendo tablas. Así, un nerviosísimo chico hispano nos relató los quebraderos de cabeza que les está dando el desarrollo de una herramienta de optimización automática para MPI/OpenMP. Por suerte para él, no hubo demasiadas preguntas, así que el mal trago le duró poco.

La hora de la comida la he aprovechado para sacar unas cuantas fotos del campus, que ya tenía ganas de que pudiéseis ver. Están, como todas las demás, en mi álbum de Flickr. ¡Espero que os gusten!

03 octubre 2006

Creacionismo

Todos sabíamos que, haciendo una estancia en EE.UU., era cuestión de tiempo que una entrada con este título apareciese aquí. Pues bien, ha llegado el día, y no se ha hecho esperar demasiado.

Pastafarismo Linh, la chica con la que fui a la demostración de Taiko el viernes pasado, me ha propuesto asistir a unas charlas que tienen como tema central el Creacionismo vs. Evolucionismo. En un primer momento, me pareció que hasta podía ser interesante (tomándolo por el lado simpático, por supuesto) asistir y comprobar en directo cómo se las gastan los defensores del diseño inteligente. Sin embargo, pronto fui conociendo más detalles sobre las supuestas jornadas, que dejaban de ser algo gracioso para ser algo totalmente serio. Y es que no es sino en la iglesia a la que ella y su familia acuden cada domingo donde tendrán lugar, durante diez fines de semana consecutivos a contar a partir del próximo día 15, las citadas sesiones. Eso sí, previo pago de $10, que incluyen la matrícula y el material...

La verdad es que si no fuese porque supondría malgastar todas las mañanas de los domingos durante el resto de mi estancia, hasta me lo planteaba (la curiosidad es un arma poderosa). Sin embargo, la sensatez me dice que hasta mi nivel de cordura se podría ver afectado por escuchar a los partidarios de la Creation Science repetir una y otra vez lo que sea que tengan que decir (porque habrá que repetirlo, como cualquier letanía, hasta creérselo) durante tantas semanas seguidas...

Y esto la misma semana que dos estadounidenses ganan el premio Nobel de física por sus descubrimientos, que apoyan la ocurrencia de un Big-Bang...

02 octubre 2006

BIPGEO

Si usted, querido lector, no sabe lo que es BIPGEO, no se preocupe. Tiene dos posibilidades: si es cliente del Banco Santander Central Hispano, siga leyendo; si no lo es, lo que sigue no le concierne, pero puede ayudar a algún conocido suyo. Ahora, si usted es cliente del BSCH pero no usa el acceso web (Superlínea), entonces también puede seguir navegando tranquilamente; si lo usa, continúe. ¿Acceder a Superlínea desde fuera de España no entra en sus planes? Muy bien, pero como nunca se sabe, le recomiendo en cualquier caso que prosiga.

BIPGEO es el código clave con el que el BSCH ha bautizado a una nueva medida de seguridad que han puesto en funcionamiento este verano. Básicamente, consiste en limitar el acceso a nuestros productos BSCH a través de Superlínea desde ubicaciones externas a España. Objetivamente, es una disposición que sólo debería redundar en un mayor control, y por lo tanto tranquilidad de los usuarios. Pero en la práctica, puede convertirse en un engorro para la gente que viaja a menudo.

Al encontrarse en otro país, pongamos por caso, EE.UU. por ejemplo, e intentar acceder a su cuenta en la manera habitual, un error le impedirá el acceso y le indicará que llame al 902 24 24 24 indicando el mencionado código BIPGEO. Obviamente, si uno se encuentra con este error es que está fuera de las fronteras españolas, y por ello mismo llamar a un 902 resulta absurdo, de modo que, para que conste, el número al que de veras se ha de llamar es el +34 91 709 85 20. En ese número le atenderán y le preguntarán desde qué país quiere activar el acceso a sus datos como cliente del BSCH, así como la posibilidad de realizar las operaciones habituales a través del sitio web. Eso sí, prepárense a dejarse una pasta en la llamada (o usen Skype, como hice yo), porque a mí tardaron media hora en atenderme (cronometrada). Eso sí, instantáneamente pude acceder de nuevo... por lo menos mientras esté en USA y cuando regrese a España, aunque todavía quedan 196 países fuera de mi lista "BIP" personal.

01 octubre 2006

Visita a la NASA

NASA Pese a ser sábado, ayer tocó madrugar de nuevo para ir de excursión a la NASA, en concreto al Centro Espacial Johnson de Houston. Aunque es el mismo municipio (condado), el centro en cuestión está situado a más de 25 millas al sur de la ciudad, así que el trayecto en autobús desde la Rice University (cuyos servicios internacionales eran los organizadores del evento) duró casi una hora.

Una vez allí, la gente se entretiene en diferentes actividades: el museo con piedras de la luna y piezas de viejos transbordadores, salas de proyección donde imbuirse del espíritu americano, muchísimos entretenimientos para los más pequeños, recreaciones a tamaño real del interior de la cabina de un cohete espacial... pero lo más interesante es el trayecto en minitren que permite acceder a las verdaderas instalaciones, esas en las que se trabaja a diario controlando lo que sobrevuela nuestras cabezas. Durante esa visita tuvimos la ocasión de contemplar la auténtica sala de control (sí, la misma que imitan en las películas), aunque el ambiente estaba algo descafeinado debido a la falta de actividad. Ahora mismo no hay ningún transbordador en órbita ni habrá lanzamiento alguno hasta el próximo mes de diciembre, así que lo único en lo que se ocupan los controladores es de asegurarse de que todo marcha bien en la Estación Espacial Internacional. Como me imagino que estaréis deseando ver alguna foto, he creado un álbum en Flickr donde además podéis ver alguna instantánea más del Kaminari Taiko e incluso imágenes del condo en el que viviré estos tres meses, y del despacho que me han prestado en la facultad. En el conjunto titulado "NASA & Kemah Park" veréis también alguna muestra de las réplicas de la ISS a tamaño real en las que entrenan los astronautas antes de incorporarse a una misión, por ejemplo. A modo de anécdota, el guía nos desengañó de una de las creencias más populares: no existe cámara antigravitatoria alguna en la que los futuros astronautas puedan familiarizarse con la ausencia de gravedad. En su lugar, entrenan en diferentes ambientes, cada uno orientado a desarrollar habilidades concretas: pasan horas trabajando bajo el agua realizando las mismas tareas que tendrán que realizar en el vacío, o viajan como pasajeros en vuelos que, tras alcanzar grandes alturas, se lanzan en picado en caída libre, para experimentar durante unos minutos lo más parecido a la ausencia de gravedad que se puede lograr dentro de nuestra atmósfera.

Lo único malo es, como pasa siempre en estos sitios, que nunca te da tiempo a verlo todo, así que tuve que sacrificar el paso por la tienda de souvenires... Para poner el broche a la jornada, nos llevaron al Kemah Park, un miniparque de atracciones con muchísimos restaurantes y un precioso muelle de madera por el que pasear sobre la bahía de Galveston. Allí cenamos en el Cadillac, un restaurante de comida mexicana en el que descubrí que las tradicionales camareras que en los bares de carretera rellenan las tazas de café una y otra vez al susurro de "¿Más café, cariño?" no son más que la cara visible de toda una institución que deberíamos importar: la del rellenado ilimitado de la bebida sin coste adicional. También nos mostraron cómo más de media hora sentados a la mesa es algo no deseable, cuando nos ofrecieron traernos la cuenta (que traería su 15% de propina o "gratuity" ya incluído) a pesar de que había gente que aún estaba dando cuenta de su plato.

Y después del agitado día de ayer, hoy me he tomado el domingo relajado, y he aprovechado para ir hasta el campus en bici, para comprobar cuánto tiempo se tarda. El resultado, al margen de un paseo muy agradable, es por desgracia bastante más largo de lo que yo calculaba: tres cuartos de hora largos de ida y otros tantos de vuelta, lo que me hace pensar que dejaré la bicicleta para los fines de semana :-(.