24 mayo 2007

Intentos 2 - DNIs 1

Finalmente la goleada burocrática no fue tan escandalosa como en un determinado momento se podía temer y el propósito de la semana se ha visto cumplido a falta aún de un día laboral completo.

Del material necesario sobró una de las dos fotos, el DNI anterior pasó a mejor vida (aunque podría habérmelo llevado "de recuerdo") y me ahorré los 6,70 € porque la dirección que figuraba en el viejo estaba mal escrita, así que se consignó como motivo del cambio "corrección de datos" en lugar de "renovación por caducidad" (a pesar de que apenas le quedaban 15 días de vida y obtuve a cambio otros cinco años de prórroga). Estupendo.

Eso sí, para los cinco minutos de gloria en que culminó esta historia feliz tuve que levantarme a horas intempestivas y acudir a la comisaría con más de media hora de antelación al momento de reparto de turnos. Aún así, ya había una larga cola de gente, por lo que me correspondió vez a las 10:45 (es decir, a más de dos horas y media vista). Resignada, volví a mi casa (menos mal que vivo cerca) y a eso de las diez decidí acercarme de nuevo, pues aunque lo normal en que estos procesos de atención secuencial es que se retrasen y no que se adelanten, una nunca sabe. Y menos mal, pues no bien había puesto el pie en la comisaría un cuarto de hora más tarde, cuando brillante y reluciente vi aparecer mi número de turno en el panel luminoso. ¡No quiero imaginarme lo que hubiera pasado si se me llega a pasar la vez!

Moraleja: desde que tenemos DNI electrónico, obtener o renovar este documento es una operación que consiste esencialmente en disponerse a perder el tiempo: primero, saludando a los primeros rayos del sol para después esperar, de pie, largo rato en una aún más larga cola, por un trozo de papel con un número y regresar a una hora orientativa destinada a intentar que tengas que repetir el proceso al día siguiente... Eso sí, decidir enfretarse a este reto en la semana previa a las elecciones ha sido sólo culpa mía.

23 mayo 2007

Intentos 1 - DNIs 0

Propósito de la semana: renovación del DNI.

Material necesario: Dos fotos tamaño carné, volante de empadronamiento, DNI anterior, 6'70 €.

Lugar: Su oficina de expedición de DNIs más cercana.

Horario de atención al público: De 9 a 14 h.

ERROR #1: Presentarse en el lugar de expedición con 30 minutos de antelación al horario de apertura.

EXPLICACIÓN AL ERROR #1: A 60 minutos del comienzo del horario de apertura, se reparte una indeterminada cantidad de números de turno para ese día. Agotados los números, las puertas se cierran hasta el comienzo del horario de apertura, en el que se atenderá a quienes sean poseedores de un número de turno.

CONDUCTA PARA EVITAR COMETER ERROR #1: Acudir al día siguiente con antelación a los 60 minutos previos al comienzo del horario de apertura.

Seguiremos informando...

20 mayo 2007

NPrueba superada

A lo largo de nuestra vida, además de las relaciones humanas que se encajan dentro del círculo de lo familiar, establecemos otras que surgen en la mayor parte de los casos de manera circunstancial: amigos del colegio, compañeros de trabajo, vecinos de escalera, dependientes de nuestros establecimientos más habituales. Un tercer tipo de relaciones son aquéllas que responden a la propiedad transitiva: las que nos relacionan con quienes se relacionan con nuestros relacionados directos. La historia y la literatura han alimentado el drama y comedia de este tipo de relaciones de segundo grado y sus eventuales materializaciones. Como consecuencia de ello, reside en el subsconsciente colectivo una especie de temor, recelo, nerviosismo o como mínimo inquietud ante la perspectiva de enfrentarse a una situación de estas características.

La buena noticia es que, a la hora de la verdad, una dosis adecuada de afabilidad, alimentada con total discrección y regada con la infalible filosofía del escuchar en lugar de hablar, es más que suficiente para salir airoso de semejantes atolladeros. A toro pasado, además, a veces es también agradable repasar mentalmente, cual moviola deportiva, las mejores jugadas de la jornada.

Obviamente, la destreza que se requiere en el manejo de las mencionadas habilidades es directamente proporcional a la calificación y duración de la relación de primer grado, puesto que de estos factores depende el mayor o menor rango del compromiso social en el que vayamos a ser puestos a prueba. Además, superar un reto no significa liberarse de la asignatura, puesto que las reválidas y actualizaciones pueden esperarnos a la vuelta de cualquier esquina temporal.

Podríamos decir que este fin de semana me ha tocado una de estas pruebas, con complejidad que roza la calificación NP, a la que daremos la calificación de superada. Y el destino, que aunque a veces se ríe de nosotros otras veces nos paga sus burlas con creces, me ha dejado en la retina la viva imagen de la ternura. ¿O acaso no es ternura lo que despiertan dos personas, cercanas ya al ocaso de su existencia, cuando se miran como si el tiempo no hubiera pasado más que por sus ajadas pieles y no por sus brillantes pupilas, cuando se ríen como si las anécdotas que recuerdan hablasen de abundancias y no de penurias?

18 mayo 2007

Internet ha llegado a los ordenadores

Pues sí, internet ha llegado a los ordenadores, bueno, más concretamente, Internet ha llegado a las bibliotecas de la UDC. No es algo estrictamente reciente, puesto que ya funciona desde hace algunos meses, pero no he podido resistirme a compartir la dicha de esta buena nueva. Por fin se ha acabado el no saber cuándo tocaba renovar los libros prestados de las bibliotecas de las facultades coruñesas. Adiós a olvidarse de llamar para solicitar prórroga. Nunca más nos colgarán la etiqueta de morosos culturales. Y es que ahora, cinco días antes de que expire el plazo de préstamo, recibiremos un recordatorio en forma de correo electrónico en nuestro buzón:

Recordatorio bibliotecas UDC

Pero, por si ello fuera poco o por si ese plazo de cinco días restantes fuese suficiente para hacernos temer por la capacidad de nuestras neuronas de recordarnos que pasemos por la biblioteca en cuestión, tendremos además la opción de renovar nuestros libros nosotros mismos, online, en ese preciso momento. Para ello deberemos acudir a la dirección http://www.udc.es/biblioteca y seleccionar, en la columna de enlaces de la izquierda, "Catálogo UDC". Al pie de la página que se cargará entonces en nuestro navegador, veremos la opción "Registro de usuario", que nos conducirá a un formulario que nos solicitará nuestros apellidos y nombre, los números del código de barras de nuestra tarjeta universitaria (que se corresponden con el prefijo "20" seguido de los dígitos de nuestro DNI) y una contraseña que deberemos haber establecido previamente (por ejemplo, solicitándolo en persona en nuestra biblioteca habitual). Entraremos así en nuestra área personal de usuario, donde no sólo podremos ver los detalles de nuestros préstamos o reservas actuales, sino también renovarlos:

Cuenta de usuario

¡Vivan las nuevas tecnologías! Bueno... o viva simplemente ¡la aplicación de las tecnologías existentes! :-D

15 mayo 2007

Siete

El siete es un curioso número, uno de mis favoritos después del nueve. Siete son los días de la semana, los colores del arco iris. En muchas culturas se le tiene por una cifra rodeada de un halo de misterio, magia, superstición o devoción. Así, siete son los sacramentos, los pecados capitales, las virtudes teologales; siete los cielos del Islam; siete también las consignas samurái y los brazos del candelabro judío. Siete son los ángeles que harán sonar las trompetas que anunciarán los castigos del Apocalipsis.

La sabiduría popular nos dicta, además, que siete vidas tiene un gato. Siete notas musicales hay, como siete maravillas del mundo, siete que fueron los más sabios entre los sabios griegos y siete reyes gobernaron las siete colinas de Roma. De pequeños, al caernos, llenábamos nuestras ropas de sietes, leíamos aventuras de piratas que surcaban los siete mares, cantábamos con los siete enanitos, como aquellas siete novias de los siete hermanos.

Sin embargo, hoy el siete significa algo más que todo eso para dos. Y es que, aunque no lo crean, dos por siete no son catorce, sino uno.

13 mayo 2007

Eurovision Song Contest 2007

Eurovision - Helsinki 2007 Ayer noche, un año más, los eurovisivos europeítos nos congregamos alrededor de pantallas de televisión y ordenadores para seguir la quincuagésimo segunda edición del festival europeo de la canción, popularmente conocido como Eurovisión.

No sabría explicar muy bien por qué, pero desde pequeña me ha encantado este pequeño show donde algo aparentemente tan inocuo e inofensivo como un desfile de actuaciones más o menos afortunadas se convierte en un reflejo tan transparente de la realidad política y social que no sale en los telediarios. Resulta fascinante cómo, con un mínimo de experiencia, es prácticamente imposible no adivinar quién votará a quién, a veces independientemente del impacto que los representantes hayan causado sobre el escenario.

Hay que decir que, en comparación con citas anteriores, el papel de España podría calificarse de resultón. Con un ritmo que los entendidos calificarían de eurovisivo, es decir, pensado para la ocasión, con posibilidades, con una coreografía al efecto y con cuatro impolutos y vendibles muchachotes, se hundió sin embargo en la tabla de clasificaciones hasta el puesto número veinte, sólo una posición mejor que en 2006. No hubo debate posterior que no reflexionase sobre este desenlace, llegando inevitablemente a la poco afortunada conclusión de que la culpa de todo la tiene el amor fraternal que ciertos grupos de países (especialmente los de Europa del Este) se tienen mutuamente, que los lleva a votarse en bloque entre sí. Y dicen también que el único remedio es volver a instaurar los jurados de expertos.

Pero pienso yo... ¿hasta qué punto puede hacer más "justo" el resultado eliminar la lucrativa democracia del voto por SMS? ¿Es realmente un sistema que no funciona o es una simple excusa, habida cuenta de que los ganadores más recientes han sido Finlandia o Grecia? ¿Aportaría ese detalle ecuanimidad a un concurso en el que Alemania, España, Francia y Reino Unido nunca pueden quedar eliminadas? Demasiadas preguntas, demasiada seriedad y trascendencia alrededor de lo que debería ser un simple producto de entretenimiento como otro cualquiera.

Sea como fuere, nadie puede negar la tremenda calidad de la voz serbia que ha logrado para Belgrado la primera edición del festival que se celebrará en esa ciudad desde la ruptura de la antigua Yugoslavia.

05 mayo 2007

Unison

Hace algún tiempo que ninguna entrada de corte técnico hace su aparición por estas latitudes, así que va siendo hora de compartir algún conocimiento potencialmente útil que he adquirido en las últimas semanas. Resultará particularmente interesante si quien esto lea se ha hallado alguna vez en la tesitura, sin resolver, de distribuir su tiempo y recursos entre varios ordenadores diferentes. En mi caso, por ejemplo, se trata de un portátil que me acompaña a la facultad y, muchas veces, también de viaje. Por otro lado, está mi sobremesa, que en circunstancias normales no se mueve de mi habitación.

La cuestión es que, cuando estoy en casa, me encuentro mucho más cómoda ante el PC de mi escritorio. Con pantalla más grande, teclado y ratón inalámbricos, me proporciona al mismo tiempo la flexibilidad y potencia que necesito. Además, su capacidad de disco duro también es mayor, por lo que generalmente almacena algún par de películas o los últimos capítulos de mis series favoritas, para los ratos muertos. Y también es el que, cuando surge, utilizo para echar alguna partida de videojuegos. Por otro lado, está el portátil. Aunque no es uno de esos modelos ultrapequeños con pantalla de doce pulgadas y peso ínfimo, tampo se trata de un modelo portable; yo diría más bien que es un compromiso. Eso lo hace suficientemente apto para acompañarme cada día, utilizarlo como herramienta de trabajo, leer y almacenar en él mi correo electrónico... Esto último precisamente es lo que me obliga en ocasiones a encenderlo cuando ya el otro está en funcionamiento y resulta realmente engorroso.

Si el problema se restringiese únicamente al correo electrónico podría tomar ejemplo de quienes se han desprendido de la atadura del software y han confiado sus buzones a por entero a Gmail. Pero ¿qué pasa con esos documentos que tengo en el portátil y que me gustaría consultar cuando estoy en casa? ¿Y esos otros que tengo en el ordenador de sobremesa y que de repente necesitaría cuando estoy fuera? Realmente, la necesidad va más allá de utilizar un recurso accesible desde cualquier sitio con conexión a internet y, desde luego, la solución no pasa por copiar a mano todo fichero entre uno y otro equipo o emplear sofisticadas herramientas de control de versiones, cuando lo único que queremos es mantener un estado actualizado entre dos puntos diferentes.

En esta coyuntura me encontraba cuando el otro día descubrí una herramienta sencilla, fácil, cómoda, flexible y potente que permite sincronizar dos árboles de directorios cualesquiera. Y cuando digo cualesquiera, me refiero a en la misma máquina, entre máquinas diferentes, con el mismo usuario, usuarios distintos, etc. Se trata de unison. Este ligerísimo programa (el paquete debian ocupa menos de medio mega y una vez instalado requerirá sólo otro medio mega a mayores), basado en rsync, es capaz de propagar los cambios ocurridos entre dos lugares (rutas), recursivamente, ignorando patrones predeterminados (por ejemplo, ficheros de backup, directorios ocultos, etc.), utilizando una conexión SSH o bien un socket, sin necesidad de privilegios de administración, detectando conflictos y ayudando a resolverlos de una manera natural y robusta. Para colmo, funciona no sólo sobre Linux y sobre Windows, sino también entre estos dos sistemas operativos.

Para utilizarlo, dos opciones al gusto de cada tipo de usuario: la incombustible línea de comandos o una amable interfaz en GTK. Lo único que tendremos que definir es un fichero de perfil (perfil.prf) por cada par de máquinas a comunicar (¡ah! el proceso es transitivo, además), con una apariencia como la siguiente:

# directorio de origen
root = /home/usuario
# directorio de equipo de destino
root = ssh://usuario@maquina//home/usuario
# carpetas a sincronizar
path = Documentación
path = Correo
path = Personal
path = Trabajo
# carpetas/ficheros a ignorar
ignore = Name {Desktop, Multimedia}
ignore = Name {*~, *.backup}
ignore = Name {.svn}

Estos ficheros se almacenan en el directorio oculto .unison y, una vez creados, se podrá proceder a ejecutar unison perfil o bien a invocar la interfaz y seleccionar el perfil correspondiente. En cualquier caso, asistiremos al proceso de conexión y comprobación de los cambios (o inicialización y registro de los ficheros existentes en cada caso, si es la primera ejecución), que finalizará sin más si no hay diferencias o nos mostrará la lista de actualizaciones para que demos nuestras órdenes al respecto.

Unison

Et voilà! Hemos sincronizado nuestros ficheros de manera rápida e indolora. ¡Que lo disfruten!