30 septiembre 2007

Las pestañas de Penélope

Me hace mucha gracia el revuelo que se ha montado la última semana con el tema de los postizos de Penélope Cruz en un spot de máscara de pestañas. La afectada indignación, mucho más mediática que social (para variar), que ha desembocado en la inclusión de una aclaración respecto a su artificialidad por parte de la compañía anunciante, es tan desproporcionada como hipócrita. ¿Qué quieren hacernos creer? ¿Que la perfección que se vende en cada intermedio publicitario es auténtica? ¿Que las curvas (más bien bastante rectas) de las maniquíes de pasarela y portada no utilizan en su favor las luces, las sombras, así como larguísimas sesiones de maquillaje integral, cuando no directamente la intervención de las modernas tecnologías de puntero y paleta? ¿Cuál es realmente la intención detrás de esta focalizadísima caza de brujas? ¿Conseguir con una única actuación en defensa del honor y la verdad una cortina de humo que garantice nuevas décadas de disfraz y apariencias?

Como decía el otro... un poquito de por favor...

1 comentario:

  1. Pues, supongo, que puede deberse a muchas cosas: puede ser publicidad incluida de manera subliminal, una manera de seguir promocionando a Penélope Cruz o, simplemente, intentar, como tu dices, un lavado de imagen de la publicidad que debe de estar de capa caida.

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