27 febrero 2008

¡Tongo europeo!

Sí, ya sé que insinuar que ha sido amañada una votación tan poco relevante como la que comentaba hace unos días para elegir el reverso conmemorativo de una serie especial de monedas de dos euros que saldrán a la luz el año que viene me hace caer en el mismo saco que algunos politicastros de tercera y locutores radiofónicos con muchos humos.

Sin embargo, y contando en mi defensa con que mi credibilidad, por pequeña que sea, sea algo mayor, es que no me lo creo, vaya. Hace sólo veinte días, cuando yo misma voté por uno de los diseños (en concreto, el que ha quedado en segunda posición), dicho diseño arrasaba en la elección; ¿cómo es posible que la situación se haya dado la vuelta de tal manera? [dramatización] ¿Es que se han puesto a votar todos los ingleses juntos, para que saliese elegida la opción más fea? [/dramatización].

26 febrero 2008

Autónoma

Para hacer honor a la verdad, hay que dar al César lo que es del César. Y es que algunos crían fama y se hechan a dormir, mientras otros la matan a la chita callando. Veréis.

Hoy me han dado no sólo la clave para poder conectarme a la red de la universidad, y por ende a Internet desde la facultad, sino también la llave del despacho que ocupo y la tarjeta que abre las puertas del edificio. Bueno, no sé si todas, pero sí al menos las que necesito usar: la de la planta baja para entrar. La de la cuarta planta para entrar. La de la cuarta planta si quiero pasar al ala donde está el despacho de Thomas. La de la cuarta planta para volver a mi despacho. La de la cuarta planta para bajar a comer. La de la planta baja para salir... Supongo que no es necesario que prosiga. La verdad, es fácil comprender que es un alivio para mí disponer de la tarjetita de marras, pues de lo contrario necesitaba siempre a alguien pendiente de mí en todo momento, so pena de quedarme encerrada dentro de algún sitio del que no poder salir... ni entrar. ¡Qué obsesión con el acceso! Tanto control no lo había visto, y ya es irónico, ni en Texas.

Por lo demás, hoy han vuelto las lluvias (se ve que el sol de ayer era sólo una cortesía de bienvenida), pero aquí a la gente le da igual. ¿Os imagináis que en Galicia no usásemos paraguas? Pues aquí prácticamente nadie los lleva. No sé si es porque están acostumbrados más a que nieve que a que llueva, o simplemente porque les da igual. Entiendo que no es práctico ir con ellos en la bici, pero a los viandantes tampoco parece preocuparles que caigan chuzos de punta, lleven por lo menos un gorro o no lo lleven. Dicen que donde fueres, haz lo que vieres, pero ¡casi prefiero no pillar una pulmonía!

25 febrero 2008

Primer día en la IT-Universitetet i Göteborg

Hoy he pasado mi primer día en el campus Lindholmen de la Göteborgs Universitet. Al contrario que ayer, ameneció un sol radiante que me permitió disfrutar del trayecto desde la residencia hasta dicho campus. Dos transbordos y alrededor de media hora son los que me hacen falta para llegar hasta allí, y es que la universidad de Göteborg tiene sus diferentes sedes y edificios diseminados por toda la ciudad, a uno y otro lado del río. En mi caso concreto, donde duermo y donde trabajaré se encuentran en diferentes riberas. Aunque, según dice Thomas, es una suerte, porque el centro de la ciudad y la mayoría de cosas interesantes que intentaré ver en los ratos libres del fin de semana no están precisamente en la misma margen que la facultad donde él enseña. Y, la verdad, después de lo que he visto hoy tanto en el viaje de ida como en el de vuelta, ya estoy deseando darme un garbeo por el centro.

Lo anterior también puede deberse a las intensas horas de trabajo que hoy hemos vivido. Aún no tengo cuenta en la red universitaria, y mañana me darán la tarjeta de acceso, pero eso no nos ha impedido remangarnos en seguida y que se nos pasasen las horas, primero discutiendo sobre la pizarra y luego ante el teclado. Tal vez sea el ambiente relajado e informal del que disfrutan, que para nada se parece a los despachos ni laboratorios de investigación a los que estamos habituados en Coruña, y está muy por encima de los que he visto en otros sitios, como en Houston. Todos los espacios, separados entre sí o no, son abiertos y siempre dan sensación de continuidad. Parece como si estuvieses en una gran casa con múltiples estancias, donde las fronteras entre profesores, alumnos y doctorandos se diluyen completamente, donde cada rincón está pensado para que quien pueda usarlo esté, sobre todo, cómodo. Me ha recordado, en cierto modo, a algunos vídeos que en su día pude ver sobre las maravillas de los espacios de trabajo en Google. Es otra filosofía, que supongo procura que el lugar de trabajo no sea un entorno hostil, para tratar de sacar lo mejor de las personas o, al menos, no resultar un impedimento. Claro que esto también tiene sus cosas curiosas, como que caminando sin darte cuenta a la máquina de cafés puedas encontrarte de repente en medio de un grupo dando clase.

Sea como fuere, me han asignado la oficina de alguien que estará ausente durante mi estancia, desde donde tengo una bonita vista de la entrada del campus. Aunque para vistas, las que se disfrutan desde el comedor de la biblioteca, con los ferrys llegando y partiendo hacia la otra mitad de Göteborg. Como no podía ser de otra manera, en mi primer día he comido un exquisito salmón a las finas hierbas, aunque la verdad es que todo tenía buena pinta, desde el arroz aromático del menú vegetariano hasta el "taco buffet" (sí, sí, habéis leído bien, taco de taco, en buffet al estilo "hágaselo usted mismo" :-D). ¿Quedará algún sitio donde no haya llegado aún la globalización?

24 febrero 2008

Välkommen till Göteborg

Como comentaba hace unos días, en esta ocasión los designios del destino me han traído hasta esta esquinita de Escandinavia a la desembocadura del río Göta alv.

El viaje transcurrió, a lo largo de todo el día de ayer, sin percances y, lo que es más importante, sin retrasos ni pérdida de equipajes, entre A Coruña y Göteborg, pasando por Madrid y Múnich. En el aeropuerto Landvetter me recogió el Dr. Thomas Arts, de la IT-University, quien amablemente me condujo hasta la residencia en la que dormiré durante estas tres semanas. Se trata de un complejo bastante parecido a Allmandring, donde pasé un mes en el verano de hace ya casi tres años. Diferentes edificios aglutinan una serie de portales que dan acceso a varias plantas de habitaciones individuales y dobles. En este caso, cada una de ellas incorpora su propia ducha y baño, siendo la cocina la única pieza compartida. El lugar es espacioso y razonablemente bien equipado, y la zona de la ciudad en la que se encuentra parece muy tranquila, rodeada de casas que recuerdan una mezcla de estilos entre el inglés y el alemán.

Hoy, después de ordenar por la mañana los papeles y demás que llevaré mañana al campus, por la tarde he salido a recorrer el barrio y localizar las paradas del transporte público. El tiempo es mucho menos frío de lo que me lo esperaba, quizás gracias a la finísima lluvia que no ha dejado de caer en todo el día. Me ha recordado a... Galicia, quizás unos años atrás, cuando en Santiago los días de invierno transcurrían exactamente así: con el cielo blanco de nubes que arrojaban un continuo velo de agua. Supongo que por ser domingo, las calles no estaban especialmente concurridas y la mayoría de los negocios, incluso las cafeterías, se encontraban cerradas. Con todo, me ha gustado el paseo y he aprovechado para visitar un par de supermercados de la zona y comprar algunas vituallas de supervivencia. También he comprado una especie de bono de transporte que me permitirá viajar en autobús y metro a un precio algo más barato y sin pagar los transbordos durante 90 minutos.

¿Las anécdotas? Bueno, de momento me quedo con la ducha, que no tiene plato ni nada, sino que es una continuación del suelo del cuarto de baño, eso sí, en la inclinación necesaria y suficiente como para que el caudal de agua que cae sea evacuado inmediatamente por el sumidero al efecto. Por supuesto, nada de persianas, lo cual era de esperar, tanto como el agua "natural" con gas, pero parece que por estas latitudes tampoco conocen las esponjas, pues tras constatar que me he olvidado la mía en casa, no he sido capaz de encontrar más que tristes estropajos Scotch-Brite.

En fin, no me importa que por la semana siga el mal tiempo, pero espero que el fin de semana próximo se aclare ¡y poder sacar la cámara a pasear!

10 febrero 2008

Checklist para una vida (más) sostenible

Hay una serie de medidas que todos podemos adoptar desde ya mismo, que podemos incorporar a nuestra rutina diaria, que no cuestan nada una vez que te acostumbras, y que si todos pusiésemos en práctica marcarían la diferencia. A continuación van 25 de ellas, muchas de las cuales yo misma he puesto en práctica desde hace tiempo:

  • Antes de comprar cualquier cosa, debemos pensar si la necesitamos realmente, o si la persona para quien la compramos la necesita de veras. Comprar sólo lo necesario evita caer en el consumismo, que además de una alienación del individuo es uno de los motivos por los que generamos cantidades ingentes de residuos hoy en día.
  • Antes de tirar algo que ya no sirve, debemos pensar si alguien puede utilizarlo todavía. Tanto si se trata de ropa vieja como de tecnología para nosotros obsoleta, seguro que hay gente que puede sacarle provecho, y lugares específicos para su donación.
  • Antes de deshacernos de algo que no funciona, debemos comprobar si puede ser reparado. Desgraciadamente hoy en día muchas cosas no se arreglan porque es "más barato" o "mejor" comprar un reemplazo nuevo. ¿Más barato para quién? Quizás para el servicio técnico que prefiere substituirlo, para no pagar la mano de obra. ¿Mejor para quién? Quizás para los modelos económicos basados en la producción a bajo coste. Pero al final, lo pagamos todos.
  • Si algo no puede reutilizarse ni repararse, es el momento de reciclarlo.
  • Todos los grifos modernos incorporan dispersores que ayudan al ahorro del líquido elemento, pero no debemos dejar de controlar que no pierdan agua (por eso, además, son preferibles las griferías monomando -así como las cisternas de vaciado parcial o selectivo-).
  • Moderar el uso y temperatura de la calefacción y del aire acondicionado, ajustándolos a la ropa que se lleva puesta, ayuda a ahorrar energía. Poner la calefacción de noche o cuando simplemente podríamos ponernos una chaqueta es tan absurdo como tener que llevar una chaqueta porque el aire acondicionado enfría demasiado.
  • Sustituir las bombillas tradicionales por modelos de bajo consumo es otra medida tan sencilla como efectiva. Son más caras, pero su luz es más clara y luminosa, y su vida útil mucho, mucho más larga.
  • La excusa de que el vehículo propio es más cómodo para desplazarse es pobre y más que discutible, sobre todo si después hay que buscar aparcamiento durante quince minutos o estar parado en un atasco durante veinte. La bicicleta no siempre es una opción disponible, pero siempre se puede ir caminando. Si no, al menos usar el transporte público o compartir el coche.
  • Siempre es mejor un dispositivo con batería que uno a pilas. Si tiene que llevar pilas, que sean recargables.
  • La compra y uso de productos hechos o envasados en plástico puede prescindirse en una gran mayoría de ocasiones (por ejemplo, las botellas, a sustituir por vidrio o cartón).
  • Para restringir el uso de bolsas de plástico al hacer la compra, podemos o bien llevar los artículos en la mano (por ejemplo, cajas) o llevar nuestra propia bolsa de tela.
  • El PVC es el tipo de plástico más contaminante, no sólo durante su construcción y deshecho, sino también durante toda su vida útil. Cuando no podamos evitar el plástico, no está de más leer las etiquetas de los productos y sus envases para eludir los más peligrosos.
  • Evitar el uso de aerosoles que contienen CFC es vital, pues éste destruye la capa de ozono.
  • El uso de papel reciclado no sólo contribuye en el ciclo de reciclado, sino que se gastan muchas menos toneladas de agua en la fabricación de la pasta de papel reciclado que en la pasta de papel blanco, ¡además de toneladas de cloro!
  • No se deben tirar pinturas, disolventes ni aceites por el desagüe. Deben cerrarse herméticamente en botellas y arrojarse al contenedor amarillo.
  • Los electrodomésticos de nivel de eficiencia energética A/A+/A++ suelen ser los más caros del mercado, pero también son los que más agradecerá tanto el planeta como la factura de la luz.
  • Conviene dejar enfriar los alimentos calientes antes de meterlos en el frigorífico, así como descongelarlos a temperatura ambiente en lugar de meterlos en el microondas.
  • No se debe mantener abierta la puerta de la nevera durante mucho rato, y sí usar siempre tapas sobre los recipientes al cocinar.
  • Para disponer de agua fría al instante, guardar una jarra en la nevera nos evitará tener que dejarla correr del grifo para que esté fresca.
  • Es mejor usar paños de cocina y servilletas de tela y no de papel. Los pañuelos también son mejores que los kleenex, incluso para la nariz.
  • Instalar una pequeña papelera en el cuarto de baño nos permite tirar ahí todo lo que no deba ir por el retrete.
  • Las cortinas de baño de tela son preferibles no sólo pueden lavarse cómodamente en la lavadora, sino porque sus contrapartidas de plástico suelen ser de PVC.
  • El 90% de la energía que consume una lavadora lo hace calentando el agua. Lavar con agua fría evita además desteñidos no deseados.
  • El secado al aire contribuye al ahorro energético y es más cuidadoso, no sólo con la ropa, sino también con el pelo.
  • La popularización de las facturas electrónicas permite tener todos los recibos a sólo un clic de distancia ahorrando una gran cantidad de papel.

¿Y tú? ¿Vas a seguir sin hacer nada? ¿Podrás seguir durmiendo en paz?

09 febrero 2008

Culpables... y condenados

Basura y mar Que la humanidad, como colectivo, no tiene conciencia de su poder de destrucción global, es un hecho. Que los seres humanos, siendo otra especie más (ni la más antigua, ni la más longeva, ni la más numerosa, ni nada realmente especial), son los responsables del extremo deterioro de su propio ecosistema, es un hecho.

Basura y ave Si es demasiado tarde para revertir todo lo que hemos hecho mal, a propósito o por pura inconsciencia, probablemente será imposible saberlo hasta que verdaderamente no haya nada que hacer. Si llegaríamos a ser conocedores de ello si tal fuese el caso ahora mismo (o, por el contrario, los poderes que nos gobiernan, reconocidos o fácticos, lo obviarían por su misma inevitabilidad), tampoco.

Basura y mar (2) A las pruebas me remito, cuando fue a mediados del pasado mes de octubre cuando el periódico San Francisco Chronicle publicó una noticia titulada "Guiso tóxico de deshechos de plástico, del tamaño de un continente, contamina una amplia zona del Océano Pacífico", y no ha sido hasta esta semana que termina cuando (salvando un artículo, en un tono desafortunadamente desenfadado, aparecido en ABC a finales de diciembre) algunos medios de nuestro país se han dado por enterados o han considerado dar algo de repercusión (no mucha, desde luego) al terrorífico dato.

Basura y ave (2) Al parecer, asociaciones ecologistas como Greenpeace llevaban años alertando de la acumulación de residuos humanos no degradables, de toda naturaleza, en la zona, a tenor de la confluencia de dos grandes corrientes marinas subtropicales. Pero claro, son tantas sus reclamaciones (¡y por qué será!) y tan poca la atención que reciben... Ahora, diez años de investigaciones de una fundación dedicada al estudio y la preservación oceanográfica, centradas exclusivamente en esa acumulación de desperdicios en el Pacífico norte, ha visto la luz. Y las primeras reacciones ante tamaña catástrofe ambiental marina no han sido el estupor de la ceguera pasiva o lo irresponsable de la sordera voluntaria, sino la "no viabilidad" de recoger nuestros propios deshechos. ¿Cómo puede ser no viable? No será económicamente rentable, pero no es imposible, que es muy diferente. Si nos ha llevado décadas de insensatez, de bobalicona autoindulgencia por pensar que los mares alejaban de nosotros mágicamente y de manera definitiva toda nuestra porquería, nos llevará décadas limpiarla, pero no me convencerán de que no es posible. ¿Qué extraña, embustera e hipócrita estrategia de razonamiento elaborarán para persuadir a los ciudadanos de que se puede pagar una casa en 50 años pero no hay voluntad de dedicar arrastreros durante cinco décadas a la tarea de sanear el hogar de todos?

08 febrero 2008

Viaje a Suecia y voto por correo

Pues como ya avanzaba en la entrada anterior, dentro de 15 días me voy de excursión a Suecia, concretamente a Gotemburgo, la segunda ciudad más importante del país (después de su capital, Estocolmo) y principal puerto marítimo de Escandinavia.

Serán tres las semanas que pasaré en la Göteborgs universitet, una de las mayores comunidades universitarias de los países nórdicos, donde además el 67% del alumnado, el 59% de los investigadores y el 57% de los empleados son mujeres. Si es que está claro que nos llevan décadas de adelanto. De momento no tengo muchos más detalles, aunque un ratito surfeando por la web del ayuntamiento de Göteborg, la web sueca de turismo y los consejos virtuales de los turistas que han estado allí ya me ha dejado algunos apuntes a recordar, como por ejemplo la ineludible e inexcusable costumbre de descalzarse al entrar en las casas, so pena de personificar la barbarie y la falta de educación...

Dado el título de este mensaje y gracias a unas mínimas nociones de aritmética básica, el visitante avispado ya se habrá dado cuenta de que mi ausencia es incompatible con la cita electoral del próximo 9 de marzo. Sin embargo, nadie con un ápice de conciencia democrática podría permanecer impasible ante el panorama político que vivimos últimamente, y sobre todo hacer oídos sordos a los llamados morales de estamentos tan intachables como el clero, o a las partes iguales de profecías y promesas de la orientación política más diestra (y con menos mano izquierda, por supuesto). Es por eso que me ha faltado tiempo para ir a Correos a solicitar el voto por correo. Será la primera vez que no vote en urna, y aunque hay de plazo para solicitar esta modalidad de sufragio hasta el 28 de febrero, espero que haber hecho pronto mis deberes (que consistieron en rellenar con mis datos personales un par de formularios) me sirva para recibir la documentación necesaria en mi domicilio cuanto antes. El envío de los modelos oficiales y los certificados de incripción en el censo electoral comenzará a partir del día 18 de este mismo mes, y yo el 23 estaré volando hacia tierras norteñas, así que el intervalo es realmente ajustado... ¡espero no quedarme sin votar! :-(

07 febrero 2008

10 años de la UEM

Parece que fue ayer cuando todavía había en nuestros bolsillos pesetas, duros, monedas de veinticinco, y de cien, que usábamos en los carritos de los hipermercados. De hecho, en algunos comercios no es extraño encontrar aún objetos de exposición en los que sobreviven amarillentos precios de varias decenas de miles de unidades (¡qué barbaridad!). Pero, ajeno a nuestra subjetiva percepción del paso del tiempo, el Banco de España nos anuncia que son ya diez los años que cumplimos de unión económica y monetaria, diez años desde que la sucesora del ecu viese la luz (al menos, en la teoría de los parqués de las bolsas), una década desde que nació el Banco Central Europeo, con la misión de gestionar el que ahora es nuestro euro de cada día.

Para conmemorar tal ocasión, se celebra un concurso en el que todo ciudadano de la unión puede (hasta el próximo viernes día 22) votar por uno de los cinco diseños propuestos para el reverso de la moneda de dos euros que, en tirada especial, homenajeará este aniversario en enero de 2009.

Y yo ahora, después de votar por mi favorito, me voy al banco a pedir que me traigan coronas suecas, que también es mala pata que de tantos países con euro me toque viajar a uno sin él. Aunque en el fondo, con todo lo cómodo que es no tener que preocuparse del cambio cuando se va al extranjero (con esto de la globalización, cada día menos extranjero)... a una parte de mí le sigue gustando lo de tener en la mano monedas y billetes distintos (¡y siempre guardo algunos para añadirlos a mi colección!).