27 julio 2008

Estambul: giriş y çıkış

Mezquita Azul (Estambul) No se puede negar que ya está aquí el verano, con sus altas temperaturas y su sequía de posts. Pero no me olvido de éste mi bastante abandonado blog porque esté tirada en el sofá sin hacer nada, sino porque con los calores y largos días del estío llegan también las vacaciones, y las mías me han llevado a la exótica ciudad de Estambul.

Lo primero que se aprende cuando se llega a Turquía, y probablemente las únicas palabras en turco que un españolito no olvidará jamás, es cómo se dice entrada/salida. Y es que el primer cartel en letras mayúsculas, aún en el aeropuerto, en el control de pasaportes, con la leyenda "giriş" (entrada) no puede no llamar la atención, sobre todo porque irremediablemente todos los extranjeros tendrán que pasar por ella. La broma se repetirá innumerables veces durante la duración de la estancia.

Desde hace años, Estambul es uno de esos destinos populares y relativamente económicos, lo que hace que la visita merezca doblemente la pena. Todo lo que yo pueda decir aquí sobre la ciudad habrá sido dicho antes y será repetido después, mas la reiteración no es superflua. El crisol de culturas, tradiciones, religiones, estilos, ambientes, sensaciones... que se experimentan allí es tan fascinante como inevitable, y el reflejo de su propia historia, desde Bizancio y Constantinopla. Una huella que no sólo está en los monumentos, sino que vive en las diferentes personas que caminan sus calles. Un contraste que se adivina a través de los ojos de las mujeres que cubren cada centímetro de su cuerpo y se ve claramente en las caderas de las que muestran sus ombligos. Una alerta que se despierta en todos los sentidos, por los diferentes aromas que inundas sus calles y los cantos que periódicamente surcan sus aires llamando a la oración. Una espiritualidad que choca casi estruendosamente con el incansable ánimo de los vendedores y comerciantes, siempre a la caza del turista dubitativo. Rara vez las imágenes no superan con creces el valor de las palabras, y ya que ésta no es una excepción, es generoso (aunque también resultado de un enorme esfuerzo de selección) el conjunto de instantáneas que he subido a mi página en Flickr para que juzguéis por vosotros mismos.