24 agosto 2008

Ρόδος: εξόδος

Sí, es domingo y son las ocho de la mañana. Y esto no es un post programado. Increíblemente, después de una semana prácticamente desconectada a pesar de que el principal motivo de mi viaje a Rodas era la asistencia a un congreso, estoy haciendo tiempo navegando por la red desde el aeropuerto de la isla. No sé qué es más sorprendente: que en un evento de este tipo, relacionado con la informática, celebrado en un hotel de cinco estrellas con conexión wifi, no se haya proporcionado libre acceso a los asistentes (que siempre podían pagarla de su bolsillo al módico precio de 3€/15min., 19'95€/día u 85€/semana [sic]), o que en un aeropuerto se ponga a disposición de los viajeros, gratuitamente, un punto de acceso abierto (cortesía del ministerio de cultura griego).

En cualquier caso, y como quiera que dice el refrán que no se consuela el que no quiere, aprovecho este rato muerto para compartir con quienes lean esto mis impresiones sobre el país heleno. Obviamente, la primera tiene que ver con el idioma y, sobre todo, con su escritura. De todos es sabido que los griegos utilizan un conjunto fonético muy similar al del español, lo que hace que a nuestros oídos parezca que los adultos hablan como niños, en un idioma inventado. Además, cualquier local que chapurree un poco de castellano lo hará sin ningún tipo de acento reconocible y pronunciará cualquier nombre a la perfección. Pero lo mejor viene cuando, después de acostumbrar el cerebro a traducir los caracteres griegos (con anterioridad sólo empleados en fórmulas y ecuaciones) a latinos, una empieza a "leer" palabras en letreros, carteles, anuncios, etc. Es entonces cuando nos encontramos términos familiares por doquier, desde el φυσικος μεταλλικος νερο ("físicos metálicos neró", agua mineral natural) hasta los δημοκρατικές τουαλέτες ("democrátiques tualetes", baños públicos), pasando por el εθνικος θέατρο ("étnicos teatro", teatro nacional) o una simple φωτιστικα ("fotística", tienda de iluminación), y así un largo etcétera. Además, gracias a un grafiti (que hasta las pintadas tienen un punto ilustrado escritas con estas reminiscencias clásicas) sabemos ahora que la conocida palabra "jroña" se escribe en realidad χρονια y significa "años".

En un lugar turístico como es Rodas, la mayoría de la gente es amable y cordial con los extranjeros, de los que probablemente dependa en importante medida su economía local. La isla tiene una orografia accidentada en el interior, bastante seco y yermo debido a las altas temperaturas (a excepción de los pinos y olivos, que constituyen su vegetación más abundante), razón añadida para que la población se concentre exclusivamente en la costa. Las playas que tuvimos ocasión de ver no son nada del otro mundo (fundamentalmente por estar llenas de piedras y cantos, lo que las hace bastante incómodas), aunque las aguas tienen ese color azul intenso que hace furor en las postales. Por supuesto, nos dimos el chapuzón de rigor en el mar Egeo, aunque debido al viento que sopla a menudo (que choca un poco con unas mareas apenas perceptibles) hace que lo que más se practique sean actividades tipo windsurf y kitesurf.

Como cualquier enclave helénico que se precie, Rodas tiene su propio surtido de ruinas en su acrópolis (en la que se conserva apenas un trozo de capitel de un templo dedicado a Apolo sobre tres columnas, pero un magnífico estadio casi intacto), aunque lo que más impresiona es su ciudad vieja, espléndidamente preservada (y declarada patrimonio de la humanidad), en la que destaca un precioso castillo, llamado "de los caballeros". No en vano en la Baja Edad Media, su puerto era la última escala de los cruzados en su camino hacia la lucha en tierra santa.

Y es que Grecia no defrauda en ningún sentido, incluyendo el del gusto. Aquí hemos podido probar lo que es una verdadera mousakka (nada que ver con una lasaña de verduras), degustar los deliciosos gyros (algo así como un kebab al estilo griego, con carne de cerdo en vez de cordero y deliciosa salsa tzatziki) y algunos otros platos típicos, como los tomates y pimientos rellenos de arroz (yemistá) o los suvlaki (pinchos morunos). En el apartado de dulces, el baklava, acompañado de una bola de helado, hace las delicias de cualquiera.

En definitiva, un destino totalmente recomendable y, contra todo pronóstico, nada caro. El mejor consejo: si sabéis andar en bicicleta, alquilad una pequeña moto, pues por un precio muy económico y disfrutaréis de una autonomía que merece la pena. ¡Las fotos, tan pronto como aterrice!

17 agosto 2008

Viaje a Rodas

Mañana a estas horas estaré volando camino a la isla griega de Rodas, donde una vez se levantó el famoso coloso, para asistir al WSEAS AIC'08. Es un largo viaje con escalas en Madrid y en Atenas, aunque espero con los mínimos contratiempos. ¡Se informará puntualmente! τα λέμε σύντομα!

13 agosto 2008

Prohibiciones

La junta directiva de la comunidad de vecinos del edificio en el que vivo ha prohibido a los inquilinos con mascotas viajar con ellos en los ascensores. La medida me ha sorprendido porque, al menos en mi portal, jamás he detectado en el ascensor ningún rastro biológico de animal alguno. Lo que sí he visto, sin embargo, y en varias ocasiones, son colillas, inevitablemente acompañadas de un intenso olor a tabaco y ceniza. ¿Debería pedir a la junta directiva de esta mi comunidad que prohíba a los inquilinos con adicción a la nicotina y el alquitrán viajar con su vicio en el ascensor?

09 agosto 2008

Desenfocadas

"Desenfocadas" es el título de una campaña que la concellaría de Igualdade e Participación Cidadá del ayuntamiento de A Coruña puso en marcha en marzo de este año. La iniciativa está orientada a las adolescentes y recorrió los institutos de secundaria de la ciudad.

Dicho esto, parecería que mencionarla aquí está no sólo fuera de sitio sino fuera de tiempo. Mas las verdades nunca están fuera de lugar, y nunca es tarde para repetirlas a quien quiera oírlas. Es por ello que os enlazo aquí el folleto informativo con el que se ha pretendido que el público juvenil objetivo de esas publicaciones especializadas en horóscopos, supersticiones, amuletos, trucos de maquillaje, tendencias de moda y todo tipo de consejos sexuales, tenga una visión crítica de lo que se les intenta vender y de la realidad distorsionada que se ofrece a través de sus páginas.

No dejen de circulárselo a quien piensen que pueda resultarle interesante.

08 agosto 2008

¿Qué significan los códigos de los huevos?

Que no cunda el pánico. Si usted, querido lector o apreciada visita, cree ver un lenguaje soez y vulgar en el título de esta entrada, déjeme asegurarle que nada más lejos de la realidad. No me he vuelto repentinamente desconsiderada y vulgar. Confíe en mí y siga leyendo.

Todos hemos oído alguna vez la famosa frase de Francis Bacon "el conocimiento es poder". En el mundo actual, donde tenemos la información a sólo un par de clics de distancia, las personas con curiosidad e inquietudes tienen la oportunidad de acceder a una cantidad de conocimiento sin precedentes en la historia.

Un ejemplo de ello es el reglamento europeo 2295/2003 de 23 de diciembre de 2003. Después del post de la semana pasada sobre los derechos de los viajeros aéreos, parece que me ha dado por los reglamentos europeos, pero aseguro que ha sido una casualidad. En este caso, este reglamento rige algo aparentemente tan sencillo como la comercialización de huevos (sí, sí, huevos) en la Unión y, en particular, cómo deben etiquetarse.

Si adquieren huevos habitualmente en el supermercado (si se los compran al vecino de su abuela en la aldea no vale), habrán notado que desde hace ya varios años cada uno de ellos trae sobreimpreso un código alfanumérico. Si alguna vez se han preguntado su significado pero no lo han llegado a investigar, he aquí la respuesta:

Etiquetado de los huevos

Todos los huevos deben etiquetarse con un código de la forma 9ZZ99111111, donde:

  • el primer dígito informa de qué modo se cuidan las gallinas ponedoras,
    • un 0 indica que se crían en libertad y se las alimenta fundamentalmente con productos naturales, son los conocidos como "huevos ecológicos";
    • un 1 indica que, aunque se crían en espacios cerrados, tienen acceso al exterior a intervalos regulares, y se las alimenta con piensos tradicionales;
    • un 2 indica que se crían en espacios cerrados, y se las alimenta con piensos tradicionales; y
    • un 3 indica que se crían en jaulas individuales, y se las alimenta con piensos industriales;
  • la secuencia ZZ es el código identificativo del país de procedencia;
  • los dos dígitos siguientes 99 se corresponden con la provincia;
  • y la secuencia final 111111 identifica la granja originaria.

Por supuesto, los huevos pueden incluir también en su cáscara información sobre la fecha de caducidad, envasado, etc. pero estos datos también pueden ir en el envase (no así el sello anterior, que se indica individualmente).

07 agosto 2008

Wall-E: batallón de limpieza

Inevitablemente la temporada estival es tiempo de estrenos cinematográficos. Si buscáis una recomendación para hacer tiempo antes del estreno de El Caballero Oscuro, que tanta expectación parece estar despertando después del resurgimiento del personaje de Batman gracias a su predecesora Batman Begins, o para recuperaros del shock de ver a los resucitados Mulder y Scully (el porqué de esta película tantos años más tarde sí es un expediente X), y además os gustan las películas de animación, no lo dudéis un segundo: Wall-E.

Que Pixar parece imposible de desbancar de su trono de rey Midas de la animación es un hecho contrastado título tras título que firma esta casa. Pero es que además de su excelente calidad técnica, siempre han sido capaces de entretejer en sus divertidos relatos la trasmisión de los valores más esenciales: el aprecio por todas las cosas (Toy Story), el reconocimiento de la diversidad y las particularidades de cada individuo como elemento enriquecedor, el trabajo en equipo (Bichos, Los Increíbles), la honestidad (Monstruos S.A.), la perseverancia (Buscando a Nemo, Ratatouille), la humildad (Cars), y por supuesto la amistad como pilar fundamental en casi todas ellas.

Las reflexiones a las que invitan en su última producción, no obstante, no parecen haber sido del agrado de ciertos personajes más o menos relevantes de la derecha estadounidense más conservadora (no se pierdan los enlaces -en inglés-, no tienen desperdicio). Será que esta vez les ha tocado la "fibra sensible", pues el filme nos muestra la Tierra en un panorama desolador: inundada de desperdicios humanos hasta donde la vista alcanza y simplemente abandonada después de que semejante contaminación impida que la vida siga siendo viable en ella. Tan lamentable situación se implica desencadenada por el consumismo desenfrenado, promocionado por una única gran compañía monopolística, la misma que se encarga de fletar un crucero espacial para alejar a los humanos de las consecuencias de sus actos dejando el planeta en manos de un ejército de robots de prensado de basuras. Además de la conciencia ecológica, la consideración para con nuestro entorno y la moderación en nuestros hábitos, la historia también nos recuerda la importancia de tener iniciativas y no dejarnos llevar por una vida cada vez más cómoda, pues nos muestra una humanidad que se ha vuelto completamente dependiente de la tecnología, olvidando ya no sólo otras formas de divertirse sino hasta de relacionarse. ¿Es esto "propaganda izquierdista", como la han tildado? Bueno, si el sentido común no es ambidiestro, entonces claramente quiero ser zurda.

03 agosto 2008

Nokia N810

Nokia N810 Desde hace diez días tengo en mi poder un curioso cacharrito de esos denominados por la industria internet tablet, un Nokia N810. Con un tamaño a medio camino entre una PDA y un teléfono móvil, y un peso de poco más de 200 gramos, este dispositivo es la perfecta alternativa al portátil en muchas ocasiones. Gracias a su conectividad WiFi, se convierte en el compañero ideal para echar un vistazo al correo electrónico, leer las actualizaciones de los RSS o incluso chatear cómodamente (virtud a su teclado desplegable) tirada en el sofá o desde la terraza de un bar.

Que el aparato está pensado esencialmente para comunicarse lo demuestra el hecho de que las utilidades integradas y más accesibles son precisamente la bandeja de entrada (con soporte para cuentas tanto POP como IMAP) y la lista de contactos (GoogleTalk o Jabber por defecto, pero ampliable a cualquier otro protocolo gracias a un pequeño parche), así como el hecho de que traiga preinstalados programas de VoIP como Skype o Gizmo, y de que posea una cámara VGA de 640x480 con soporte para imágenes y vídeo. Por supuesto, un sencillo navegador forma parte también de los imprescindibles, que se completan con un lector de RSS y otro de PDFs.

El otro elemento de ocio para el que el Nokia N810 está pensado es la reproducción de sonido y especialmente de vídeo. Su pantalla de 4,1" tiene una decente resolución de 800x480 y color de 16 bits, y su sensor de luz ambiental permite que el brillo se ajuste automáticamente dependiendo de las condiciones del entorno. En cuanto a la capacidad de almacenamiento de la que dispone, su memoria interna alcanza los 2GB, pero acepta tarjetas miniSD/microSD de hasta 8GB, y los contenidos, además de descargarse de la web, pueden transmitirse por bluetooth o por USB. Personalmente, la única capacidad de la que probablemente no sacaré mucho provecho es de su localizador GPS.

Sin embargo, lo que hace realmente especial al Nokia N810, sobre todo en comparación con el ultracool iPhone es la plataforma que le da soporte: Maemo, cuyo conjunto de bibliotecas (open source) se apoyan directamente sobre Debian y GNU/Linux, algo que se deja adivinar en algunos de los "extras" disponibles, como el X Terminal, o en el administrador de aplicaciones (con sus "catálogos" totalmente al estilo de los almacenados en el sources.list de apt).

En definitiva, el Nokia N810 es un excelente aliado tecnológico que no sólo ha conseguido que mi ordenador de casa se mantenga apagado prácticamente durante toda la semana, sino que muy probablemente lo reemplazará de ahora en adelante en muchos de mis viajes :-D.

02 agosto 2008

Derechos del pasajero

Uno de mis deseos, desde que puedo recordar, ha sido siempre recorrer el mundo. Viajar y conocer diferentes sitios, culturas, gentes. Quizás a alguna parte de mí no le bastaba con imaginarse los lugares sobre los que leía en los libros y novelas. Probablemente a aquélla que años más tarde me convirtió en agnóstica y que hoy en día hace caer mi tostada siempre del lado más científico.

Lo que no podía saber entonces es que tendría la tremenda suerte de acabar teniendo un trabajo que me permitiría, de vez en cuando, disfrutar de pequeñas escapadas a los destinos más variopintos. Si hace veinte años me hubieran dicho que antes de alcanzar la treintena habría visitado ciudades grandes y pequeñas de más de una decena de países y que habría pisado virtualmente los cinco continentes, pienso que no me lo habría creído. Es por ello que me considero una persona afortunada.

Más aún si reparo en el hecho de que ninguno de mis viajes me ha deparado ningún contratiempo grave. Inevitablemente, cuando hablamos de grandes distancias, pensamos y nos referimos al avión como medio de transporte por excelencia, pero en ese aspecto ni siquiera he sufrido nunca grandes retrasos ni cancelaciones. Jamás me han negado el embarque o se ha perdido para siempre mi equipaje (siempre que se ha retrasado, ha acabado apareciendo en unos días). Mmmm... creo que después de proclamar esto a los cuatro vientos debería tocar madera... de no ser porque contradeciría la última frase de mi primer párrafo ;-P.

Sea como fuere, está claro que tan idílico paisaje como el que acabo de pintar sería el ideal en todos los casos, pero ¿quién no conoce a alguien que, o incluso en primera persona, ha sufrido algún percance de los mencionados? Mientras escribo estas líneas, un buen amigo es víctima de una de estas situaciones, algo que me ha hecho plantearme si, en su lugar, yo habría sido plenamente consciente de mis derechos como viajera.

A modo de resumen, el reglamento europeo 261/2004 sobre compensación y asistencia a pasajeros aéreos establece que:

  • En caso de que la salida de un vuelo se retrase:
    • 2 horas o más (en un trayecto de hasta 1500 km.),
    • 3 horas o más (en trayectos intracomunitarios de más de 1500 km. o extracomunitarios de entre 1500 y 3500 km.), o
    • 4 horas o más (resto de casos),
    los pasajeros tienen derecho a
    • comida y refrescos,
    • 2 llamadas de teléfono, faxes o correos eletrónicos,
    • y alojamiento (incluyendo desplazamiento) si el retraso hace que el vuelo salga al día siguiente.
    Además, si el retraso es superior a 5 horas, los pasajeros podrán reclamar, en todos los casos, el reembolso del billete.
  • En caso de que un vuelo se cancele los pasajeros tienen derecho a:
    • el reembolso del billete y que se les transporte al punto de partida lo antes posible,
    • o bien que se les transporte a su destino lo antes posible,
    así como, en todos los casos, a:
    • 2 llamadas de teléfono, faxes o correos eletrónicos,
    • alojamiento (incluyendo desplazamiento) si el nuevo transporte sale al día siguiente, y
    • compensación económica si:
      • han sido informados de la cancelación entre 14 y 7 días antes de la salida del vuelo, y la alternativa de transporte ofrecida sale con más de 2 horas de antelación o la llegada se prevé con más de 4 horas de retraso (con respecto a lo previsto para el vuelo cancelado), o
      • han sido informados de la cancelación en los 7 días anteriores a la salida del vuelo, y la alternativa de transporte ofrecida sale con más de 1 hora de antelación o la llegada se prevé con más de 2 horas de retraso (con respecto a lo previsto para el vuelo cancelado);
      siendo la compensación económica de:
      • 250 € para trayectos de hasta 1500 km.,
      • 400 € para trayectos intracomunitarios de más de 1500 km. o extracomunitarios de entre 1500 y 3500 km., o
      • 600 € en el resto de casos.
  • En caso de que denegación de embarque los pasajeros tienen derecho a:
    • el reembolso del billete y que se les transporte al punto de partida lo antes posible,
    • o bien que se les transporte a su destino lo antes posible,
    • y en cualquier caso, una compensación económica de:
      • 250 € para trayectos de hasta 1500 km.,
      • 400 € para trayectos intracomunitarios de más de 1500 km. o extracomunitarios de entre 1500 y 3500 km., o
      • 600 € en el resto de casos;
      compensación que se podrá ver reducida en un 50% si el transporte alternativo supone una desviación del plan inicial de vuelo de menos de 2, 3 ó 4 horas respectivamente.
      Asimismo, deberán recibir:
      • comida y refrescos,
      • y alojamiento (incluyendo desplazamiento) si el nuevo transporte sale al día siguiente.

Por supuesto, no es necesario memorizar todo lo anterior, ya que en todo momento las compañías aéreas tienen la obligación de informar a los pasajeros de todas sus opciones. No obstante, no está de mas hacerse con alguno de los folletos informativos que AENA reparte en los aeropuertos y llevarlo siempre a mano. En caso de que alguna compañía no atendiese a razones a la hora de cumplir el reglamento que la obliga, los cauces de actuación recomendados pasan por contactar con el servicio de reclamaciones de la propia compañía y, de no ser efectivo, remitirse al Servicio de Inspección y Relaciones con los Usuarios de la Dirección General de Aviación Civil (teléfonos 91 597 83 21, 91 597 72 31 y 91 597 50 75 o correo electrónico pasajeros DOT aereo AT mfom DOT es).