09 febrero 2009

Pinitos en eBay

eBay Apenas ha transcurrido un mes del 2009, pero ya puedo decir que este año he probado algo nuevo. Se trata de la archiconocida web se subastas eBay, que había visitado más de una vez, pero en la que nunca había llegado a terminar ninguna transacción, ni como compradora ni como vendedora. Durante el pasado mes de enero, sin embargo, he tenido la oportunidad de ejercer ambos roles por primera vez, y por suerte con satisfactorios resultados.

Actuar como comprador en eBay es extremadamente sencillo. Sólo es necesario registrarse, buscar productos que puedan ser de nuestro interés y pujar por ellos. Al menos, esos son los fundamentos básicos. Los objetos a la venta tienen un precio de salida establecido por el vendedor, y se anuncian durante un determinado período de tiempo (entre 3 y 10 días). Al finalizar dicho intervalo, el comprador que haya efectuado la puja más alta, resulta ganador de la misma y debe proceder al pago del mismo. El método más habitual suele ser vía PayPal, PayPal aunque algunos vendedores ofrecen o solicitan transferencias bancarias. Una vez la otra parte reciba la suma pertinente (que será el valor de la puja ganadora más los gastos de envío indicados en la descripción del artículo), procederá a remitir el producto, generalmente por Correos (ya sea mediante paquete azul -certificado- u ordinario). Una vez finalizada la transacción, ambos extremos votarán sobre la misma, calificando a la otra parte. Puesto que eBay se basa en la confianza mutua entre usuarios, este paso es de gran relevancia: los votos positivos se traducen en un ránking de opiniones que se visualiza con estrellas que dan a unos y otros una medida independiente de fiabilidad. Aunque hay ciertos vendedores con reticencias a hacer transacciones con usuarios "sin votos" (es decir, nuevos o recién registrados), yo no tuve ningún problema para iniciarme en ese lado, y hacerlo me permitió tener un par de evaluaciones antes de empezar a anunciar mis propias ventas.

Actuar de vendedor es algo más difícil. Para empezar, eBay exige la corroboración de la identidad a quienes desean subastar algún artículo por primera vez. Dicha comprobación puede satisfacerse por medio de una llamada telefónica o bien firmando el registro con un certificado de usuario de la FNMT (éste último fue el método que yo elegí, de modo que desconozco en qué consiste la mencionada llamada). Una vez que hemos dado fe de quiénes somos, el proceso de edición y publicación de anuncios es bastante sencillo. Además de un título y una descripción, podremos añadir imágenes y toda la información que estimemos oportuno para atraer la atención de los usuarios. Deberemos elegir el tipo de subasta que queremos poner en marcha (normal o de precio fijo) y su duración, y en función del precio de salida se fijará la tarifa de publicación. El proceso se completa indicando el modo de pago, los gastos de envío (que se pueden calcular en función del peso y el tipo en la web de Correos) e incluso la política de devoluciones (si es que queremos establecer alguna).

El seguimiento de un artículo propio puesto a la venta es tanto o más emocionante que el de la compra. Gracias a los contadores de eBay, es posible saber cuántos usuarios han visitado nuestro anuncio y cuántos lo han marcado como interesante y están pendientes de él. Por supuesto, también podemos ver las pujas en tiempo real y responder a preguntas que los potenciales compradores puedan enviarnos al respecto de manera privada o pública (de manera que pregunta y respuesta se añadan a nuestro anuncio). El momento álgido de toda venta es, sin duda, los últimos minutos antes de su finalización. Si el producto es realmente atractivo y hay varios usuarios siguiéndolo, el intercambio final de pujas y sobrepujas puede elevar el precio final de manera significativa (por supuesto, esto no es nada divertido cuando una es compradora potencial y ve cómo los "experimentados" consiguen en un visto y no visto adjudicarse un artículo al filo del último segundo).

Recibir el pago de un artículo por PayPal es igual de fácil que pagarlo, aunque hay que tener en cuenta que las cuentas de usuario básicas sólo permiten recibir 2 pagos con tarjeta al año. Actualizar gratuitamente a una cuenta Premium permite eliminar el límite anterior, aunque incluye la incorporación de una pequeña comisión a cada cobro que realicemos. Con todo, es sin duda el medio de pago más seguro para ambas partes, además de ser prácticamente instantáneo (salvo que el pago se haga vía PayPal pero mediante transferencia, en cuyo caso la llegada efectiva del dinero puede demorarse durante semanas).

En cuanto al envío en sí, el correo ordinario suele ser una opción razonable, sobre todo si el valor de lo que enviamos no es demasiado elevado o muy pesado, o voluminoso. En otro caso resulta preferible acogerse a la modalidad de paquete azul, donde además podremos solicitar acuse de recibo y el número de seguimiento del envío (algo que muchos usuarios valoran muy positivamente). Sea como sea, suele ser recomendable, como mínimo, elegir como envoltorio un sobre resistente, preferiblemente acolchado con papel de burbujas, que puede adquirise en papelerías al módico precio de 0,25 € (tamaño A4). A modo de dato, el envío regular de un sobre que pese entre 200 y 500 gr. ronda los 2 a 4 €, llegando hasta los 6 € si el envío es certificado. Como es lógico, pues, conviene hacer un cálculo apropiado del importe de las comisiones y otros gastos a la hora de establecer unos gastos de manipulación y envío apropiados.

Por último, y aunque no se me ha dado el caso, existen en eBay los llamados centros de resolución de problemas, lugares a donde compradores y vendedores pueden recurrir cuando una transacción no se completa como sería de esperar y la comunicación con la otra parte no es buena. ¡Esperemos que siga sin dárseme la ocasión de tener que recurrir a ellos!