21 marzo 2010

Por qué la ingeniería en informática NO debe ser una profesión regulada

(según el Ministerio de Economía y Hacienda)
 
Ironía del destino o simple casualidad, el caso es que la misma semana que hemos conocido que el consejo de ministros ha aprobado sin cambio alguno la controvertida y polémica Ley de Economía Sostenible (impulsada por el Ministerio de Economía y Hacienda y también conocida popularmente como la "Ley Sinde"), he recibido por fin respuesta a una comunicación que inicié ante el Defensor del Pueblo a finales de 2008. Dicha consulta se refería a diferentes aspectos de la situación de agravio comparativo que vivimos los profesionales del ramo de la ingeniería y la ingeniería técnica en informática en España, al no ser la nuestra una actividad regulada, frente a otros ingenieros, que sí tienen reconocida su profesión y competencias.
Una persona puede estar a favor o en contra de la concesión de atribuciones y la redacción de competencias ligadas a la posesión de determinados títulos académicos para el ejercicio de una profesión. Es un tema que puede ser ampliamente debatido. Ahora bien, un contexto en el que algunas ingenierías tienen esa consideración y otras, simplemente por el hecho de haber nacido más tarde, no lo tienen, es simple y llanamente una realidad injusta y perjudicial no sólo para los que se convierten en ingenieros de segunda, sino para la sociedad en su conjunto.
Pues bien, casi un año y medio más tarde, el Defensor del Pueblo (quien regularmente había ido informándome de los diferentes estadíos por los que pasaba su proceso de recopilación de respuestas sobre el tema) se ha hallado en posesión de todos los informes que había solicitado al Ministerio de Presidencia y, posteriormente, a los ministerios involucrados en la cuestión, a saber: Ministerio de Educación (ME), Ministerio de Industria, Turismo y Comercio (MITyC), y Ministerio de Economía y Hacienda (MEH).
La misiva al completo no tiene desperdicio, motivo por el cual la adjunto al completo al final de esta entrada. No obstante, su conclusión más importante se resume rápidamente en las siguientes frases, que cito textualmente:
"[...] Por lo que se refiere a la inclusión de la Informática como especialidad de la Ingeniería conforme a las exigencias previstas por la Ley 12/1986, de 1 de abril, el ME manifiesta no ser competente en la materia y el MITyC no se pronuncia [...]".
"Por su parte, el MEH valora desfavorablemente esa propuesta puesto que considera que, en la práctica, supondría crear una reserva de actividad a favor de los ingenieros informáticos, reconociendo en la Ley de atribuciones profesionales en función del contenido de sus estudios académicos; e implicaría la creación de una nueva profesión regulada".
El MEH considera que la regulación de esta profesión "no parece justificada puesto que no se presta de forma directa a consumidores que requieran de una especial protección por estar sujetos a daños graves e irreversibles en su salud o seguridad personal". Así, "la creación de esta reserva de actividad no estaría justificada en ningún interés público a proteger y perjudicaría seriamente los legítimos intereses de otros profesionales que hoy compiten en el mercado, así como los de los consumidores y usuarios de sus servicios, que verían aumentados los precios y deteriorada la calidad ante la reducción de la competencia y la limitación legal a sus posibilidades de elección".
Después de afirmación tan alarmantemente categórica como demostrativa de una peligrosa ignorancia sobre lo que constituye la ingeniería en informática, el MEH reconoce la situación dispar entre las ingenierías, y propone como remedio "eliminar la actual división entre las distintas ramas de la ingeniería" que, dice, "ya no responden al interés general y segmentan el mercado injustificadamente". El Defensor del Pueblo notifica en su carta que ha procedido a solicitar al Ministerio de Presidencia las medidas mediante las que el MEH tiene previsto alcanzar dicha "solución global".
El resto de la misiva incluye otros puntos como la creación del Consejo General de Colegios Profesionales de Ingeniería en Informática o la presencia de los mismos en el Consejo Asesor de Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información.
Descarga aquí la carta al completo y difúndela si lo crees necesario.